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DEFENSA DEL CONSUMIDOR, DEL USUARIO Y DE LA COMPETENCIA

Comisión Permanente

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Jefe SR. GUANCA JAIME FERNANDO FABIO

Miércoles 10.00hs

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  • DEFENSA DEL CONSUMIDOR, DEL USUARIO Y DE LA COMPETENCIA

Reunión del día 21/07/2020

- INFORMATIVA

SR. PRESIDENTE MESTRE Queda abierta la reunión de la Comisión de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia del día de la fecha.

La convocatoria tiene como fin tratar varios proyectos de ley considerados el 7 de julio en la Comisión de Turismo. En esa ocasión el dictamen de mayoría tuvo catorce votos y el de minoría, siete. Por medio de estas iniciativas buscamos concretamente la declaración de la emergencia del turismo expresando la gran importancia que tiene el sector en el país, porque representa el cuarto sector exportador de servicios, es una gran fuente de ingresos de divisas, cuenta con más de un millón de puestos de trabajo y es fundamental para la reactivación económica.

Desde el 20 de marzo a la fecha el sector prácticamente no ha podido facturar un peso. El sector en general está compuesto por monotributistas, trabajadores independientes, gastronómicos, hoteleros, agentes de viaje y otros, quienes paralelamente han tenido que solventar los gastos de servicios, impuestos y salarios. Por lo tanto, nos parece urgente el tratamiento de esta iniciativa que abarca esta problemática. Desde hace un tiempo a esta parte el sector ha expresado este inconveniente con mucha claridad.

El dictamen de mayoría propone un plan de auxilio, capacitación, generación de infraestructura y promoción del turismo, como así también un incentivo a la demanda y el otorgamiento de crédito fiscal para la adquisición de paquetes turísticos. Entiendo que el sector podría necesitar de estas ayudas más adelante.

El dictamen de mayoría no brinda las herramientas solicitadas por el sector que sí están incluidas en el dictamen de minoría que, casualmente, declara la emergencia y brinda beneficios para en el rubro laboral, financiero -otorgando créditos a tasa cero financiados por el BOGAR-, tributarios y fiscales. Esto último es fundamental porque es lo que realmente necesita hoy el sector para seguir subsistiendo y mantener las fuentes de trabajo.

El dictamen de minoría promueve la condonación y la exención del impuesto a las ganancias, en tanto que a través del dictamen de mayoría deberán pagar el impuesto a las ganancias del ejercicio 2019 con las ganancias producidas en 2020, aunque claramente no han podido facturar nada durante el corriente año.

El dictamen de minoría también propone la exención y condonación del IVA, del impuesto a los créditos y débitos bancarios -impuesto al cheque- y la suspensión de las ejecuciones fiscales que pudiera haber iniciado la AFIP o la suspensión de nuevas acciones en los casos en que esté posibilitada a hacerlo.

Con relación a los consumidores, tema que también nos ocupa, hay algunas cuestiones comunes y otras diferencias entre los dictámenes de mayoría y minoría. Por ejemplo, el dictamen de minoría refleja un justo equilibrio en relación con la posibilidad de las empresas, de las minipymes, de las pequeñas empresas, agentes de viaje y todos los involucrados en el sector a fin de mantener la actividad, como así también propone que se reconozcan y garanticen -esto es fundamental- los derechos de los consumidores que están consagrados por la Constitución Nacional.

El dictamen de mayoría apoyado por el oficialismo incluye solo dos artículos referidos a esta temática, mientras que el de minoría cuenta con un detalle pormenorizado de cada una de las situaciones, ya sea de los paquetes turísticos como del transporte aéreo, fluvial, cruceros o distintas situaciones que se pudieran haber advertido. Hay un trabajo pormenorizado y más detallado en relación con este tema en el dictamen de minoría.

Los distintos representantes del sector, las Cámaras y las Asociaciones se han comunicado con la comisión y con su presidente para ser escuchados en esta oportunidad. Por lo tanto, si les parece bien, cederemos la palabra durante algunos minutos a los representantes de las distintas entidades del sector que lo han pedido. Luego, los diputados podrán expresar su opinión sobre el tema.

El señor Elías, representante de la Cámara Argentina de Turismo, y la señora Graciela Fresno, representante de FEHGA, no se han podido conectar.

Tiene la palabra la señora Alejandra Barzani, representante de la Asociación Civil de Agentes y Agencias de Viajes Pymes Argentinas.

SRA. BARZANI Señor presidente: quiero agradecer a todos por la invitación a participar de esta reunión de comisión donde podemos expresar lo que nos está ocurriendo.

Luego de cuatro meses de iniciada la cuarentena y con facturación cero sigo pensando dónde nos integramos las agencias de viaje pymes argentinas en este plan de auxilio, capacitación y promoción que pretende reemplazar a una ley de emergencia turística que, dicho sea de paso, podría tranquilamente incluir al plan de promoción.

Cuando me refiero a agencias de viaje pymes, hablo de agencias de barrio, de pueblo o de la ciudad, hablo de familias y de personas que son titulares o empleados, hablo de Ceci y de Ale, que son el único sostén de sus mellizos; de Maira y Gabriel, único sostén de sus hijos adolescentes; de Luis, Diego y Jorge, con bebés de menos de dos años; de Belén, Silvia y Lore, que solas mantienen a sus hijos; de Erica y su esposa, que tienen como único ingreso de su hogar el de la agencia; de Juan, que luego de ser empleado muchos años abrió su propia agencia de viajes y hoy emplea a 21 personas, y de Marcos, empleado de una agencia de viajes pyme y único ingreso de su familia. Así, puedo dar un montón de ejemplos.

Les aseguro que estamos del lado de los consumidores, que son nuestro mayor capital y nuestra razón de ser, ya que ellos, los pasajeros, son quienes permiten a los titulares y a los empleados de las agencias de viaje pymes argentinas trabajar y vivir de este maravilloso trabajo que nos apasiona.

¿Cómo podríamos apoyar un plan de promoción de venta a futuro que no esté acompañado de medidas económicas, financieras e impositivas que permitan llegar al día después, no solo a nosotros sino también a nuestros proveedores? ¿Cómo podríamos salir a vender viajes a futuro dentro de la Argentina cuando no existe un horizonte respecto al momento en se abrirán las fronteras entre las provincias y en qué condiciones, sobre todo, teniendo en cuenta que FEHGRA ha manifestado que quebrará un 70 por ciento de los hoteles?

Más del 60 por ciento de las agencias de viajes pymes podrían ver comprometido su patrimonio. En este sentido, cabe recordar que, según la Ley de Defensa del Consumidor, podrían ser solidariamente responsables de manera injusta y tener que responder con sus propios bienes ante una quiebra de terceros. Entonces, la pregunta del millón es quién va a garantizar las acciones que se propician desde el Estado respecto a las ventas futuras bajo la modalidad de váucheres, siendo nosotros exonerados ante posibles quiebras o incumplimientos de los proveedores.

Este dictamen sigue siendo incompleto, insuficiente y poco resolutivo.

Además, en materia de devoluciones y reprogramaciones, tal como lo hemos conversado el pasado sábado con el diputado José Luís Ramón -que tuvo la deferencia de recibirnos y escuchar nuestros argumentos y propuestas-, es necesario que la ley sea más específica en lo que refiere a la protección del consumidor, el empleado y la pyme, que son los eslabones más débiles de la cadena.

No olviden que el pueblo que votó a cada uno de ustedes espera que nos representen con humildad y sentido común. Ello implica que deben encontrar los puntos de encuentro entre el dictamen de mayoría y el de minoría, ya que de eso se trata la democracia, de debatir, de lograr consensos; de lo contrario, en esta lucha en la que nadie quiere ceder, perdemos todos sus representados: nosotros, los consumidores, los empleados y los titulares de las agencias de viajes pymes argentinas.

Recuerden, principalmente, que sin presente no hay futuro. Muchas gracias.

SR. PRESIDENTE MESTRE Muchas gracias a usted, Alejandra, por su participación.

Me dicen que Graciela Fresno, presidenta de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina -FEHGRA-, ya se ha podido conectar. Tiene la palabra.

SRA. FRESNO Buenas tardes. Estaba en una reunión con el Ministerio de Trabajo, que acaba de terminar. Se superponían las reuniones, por eso no me pude conectar antes. Les pido disculpas.

Agradezco, en particular, la posibilidad que le dan a FEHGRA de expresarse en esta comisión sobre un tema que es realmente medular para lo que la institución representa.

Se trata de una entidad gremial empresaria, una federación que tiene casi ochenta años de antigüedad, cincuenta y siete filiales a lo largo y ancho de todo el país y que representa a 650 mil trabajadores, a 50 mil empresas -más de un 90 por ciento son pymes-, a toda la hotelería de 1 a 5 estrellas y a toda la gastronomía.

Representamos a uno de los sectores más afectados por la pandemia y por el aislamiento social, preventivo y obligatorio. Ya lleva más de 120 días sin facturación y es uno de los últimos que saldrá de la situación crítica actual, ya que depende del turismo, una actividad que hoy está prohibida, con fronteras cerradas y con dificultades para el traslado dentro del país.

Cuando volvamos a empezar, cuando volvamos a abrir, no vamos a tener una normalidad en nuestra actividad. Ello, como consecuencia de las restricciones impuestas en los protocolos para el cuidado de la salud de nuestros clientes, huéspedes y comensales, y de la dificultad que tendrán las personas que pretendan viajar de un país o un lugar a otro, ya que conviviremos durante cierto tiempo con esta nueva normalidad, el virus y la falta de un tratamiento o una vacuna adecuada.

En este orden de cosas, estimamos que nuestro sector no se va a normalizar antes de 2022. Estamos transitando una etapa de cerramiento, sin facturación, que ya lleva muchísimo tiempo y hace que en el sector, en el mes de junio, las empresas solo hayan podido pagar un 23 por ciento de los sueldos y, únicamente, entre un 12 y un 21 por ciento de los aguinaldos. Un 75 por ciento de las empresas proyectan no poder abrir sus puertas, y nosotros prevemos -si esto continúa así y no logramos la sanción de una ley de emergencia con medidas adecuadas- una pérdida de unos 120 mil puestos de trabajo de carácter formal, registrado.

Esto va en línea con los números que la CEPAL ha dado a conocer hace poco tiempo, según los cuales los sectores de la hotelería y la gastronomía, de las pymes en particular, son los que se verán más afectados por las consecuencias económicas de la pandemia y de los aislamientos por la cuarentena. La CEPAL también ha manifestado que las medidas que los estados toman son insuficientes para resguardar nuestras empresas y las fuentes de trabajo.

Nuestra Federación, en representación de la hotelería y la gastronomía del país, viene insistiendo desde hace mucho tiempo -casi desde el día 1- en la necesidad de que se sancione una ley de emergencia. Y hablamos de una ley de emergencia porque el sector está en emergencia -esa es la realidad-, requiere de medidas específicas, especiales y adecuadas a sus necesidades, que difieren de las de otros sectores que, en cuanto abran las puertas, podrán volver a trabajar normalmente.

La principal erogación de nuestras empresas tiene que ver con lo laboral; la mayor parte de nuestra facturación, de nuestros ingresos se invierte en el pago de los sueldos y las cargas sociales. No podemos recuperar o tomar a cuenta de otros impuestos esas cargas sociales, como sucede en otras actividades, por lo cual se trata de una actividad que debe afrontar ese costo con lo que produce, sin tener ninguna otra ventaja a cambio.

Entonces, es fundamental que se mantengan las ATP, el auxilio del Estado, para la totalidad de los sueldos o remuneraciones, la asignación que le corresponda al trabajador -sea por estar trabajando o suspendido-. Los números muestran claramente que, incluso habiendo recibido parte de las ATP, a muchos de los establecimientos no les alcanzó y no pudieron hacer frente a las diferencias.

Para tener la puerta abierta y mantener los puestos de trabajo -hoy en día está prohibida la desvinculación del trabajador- es fundamental que la emergencia contemple una ATP absoluta durante todo el tiempo que dure la difícil situación que estamos atravesando y hasta tanto podamos volver a la actividad normalmente. Esto, de la mano de otras cuestiones; por ejemplo, también se deben contemplar los servicios públicos, que seguimos pagando como si estuviésemos trabajando; los impuestos a las ganancias, a los débitos y a los créditos bancarios; y un crédito a tasa cero que nos permita recomponer el capital de trabajo.

En definitiva, necesitamos una ley de emergencia que disponga las medidas necesarias para seguir sosteniendo la puerta abierta y los puestos de trabajo. No nos importa si la ley de emergencia proviene del sector oficial, del Poder Ejecutivo o de la oposición. Necesitamos que todos los sectores dentro del Congreso se pongan de acuerdo porque, más allá de las diferencias políticas o partidarias -que entendemos puede haber-, lo más importante es salvar una actividad que da trabajo a más de 650 mil personas, que está compuesta en su mayoría por pymes -aunque toda la actividad está afectada- y que sirve para el sostenimiento y la evolución de las economías regionales.

Se trata de una actividad que no solamente genera puestos de trabajo, sino también divisas para el país a partir del desarrollo del turismo.

Por ello, señores diputados, desde la federación les decimos que por favor necesitamos en tiempo oportuno -porque lo que llega tarde tampoco sirve- una ley de emergencia con las medidas necesarias para poder sostener la actividad.

Les agradezco muchísimo por el tiempo que nos han dispensado y estamos a su disposición para lo que necesiten de esta federación. Somos optimistas y esperamos que lo que les estamos contando sirva para aunar los criterios entre los distintos partidos políticos y, con la premura con que el sector lo necesita, se dé sanción a una ley de emergencia que nos ponga en condiciones de seguir estando vivos para cuando terminen la pandemia y el aislamiento.

SR. PRESIDENTE MESTRE Tiene la palabra el señor Aldo Elías, de la Cámara Argentina de Turismo.

SR. ELÍAS Buenas tardes a todos. Les pido mil disculpas por el problema técnico; no lograba salvarlo, pero finalmente acá estoy.

Quiero agradecerles especialmente este espacio que nos están brindando para poder, de alguna manera, escucharnos y hacerles saber cuál es la situación del sector que, como saben bien, es por demás compleja.

Esta circunstancia nos lleva a pedirles, como primera medida, un gesto de grandeza de parte de nuestros legisladores, una actitud de trabajo en equipo que ya han tenido para sancionar la ley de plasma y que es sumamente importante para toda la actividad turística, para esta familia que cuenta con 1.300.000 puestos de trabajo que están en riesgo. Se trata de una situación que es compleja desde todo punto de vista. Es la primera actividad que ha parado, la última que va a arrancar y la que más tarde va a volver a recuperar su ritmo normal.

Más allá de las posibles aperturas -para lo que estamos trabajando fuertemente a fin de lograr que haya corredores interprovinciales-, nunca estamos contemplando que la vuelta de esa actividad signifique más allá de un 20 o un 30 por ciento de las posibilidades reales de cada una de las empresas vinculadas al sector.

Entonces, a partir de ahí, y teniendo en cuenta una situación compleja como la que estamos viviendo, es que nos animamos a plantear seis puntos -diríamos- que son absolutamente imposibles de dejar de lado si queremos pensar en que esta ley vaya a servirle a la actividad plena.

El primero de los puntos tiene que ver con la vigencia en el tiempo. Necesitamos una ley que, por lo menos, tenga un año de vigencia y una prórroga posible, porque realmente la situación va a ser crítica. Acá no nos referimos a empresas que se caen, por favor. Cuando hablamos de una empresa que se cae estamos hablando de muchísimos puestos de trabajo que se pierden. Entonces, no es lo mismo imaginar una empresa cerrada que imaginar esos esos cincuenta o cien puestos de trabajo que puede tener un hotel, o esas agencias que hoy están en la cuerda floja sin saber definitivamente si cerrar o no y que necesitan de la claridad de la ley que vaya a salir en favor de nuestra actividad.

El siguiente aspecto está vinculado a los sujetos comprendidos. Les hablaba de las agencias chicas, de los hoteles chicos, de las cabañas, pero también de las empresas grandes. Toda la actividad está parada y, por lo tanto, el perjuicio y el problema son para todos por igual. Una agencia o una cabaña podrá tener dos, tres o cuatro puestos de trabajo; un hotel, 300 o 400. La situación es gravísima y por eso es muy importante que los sujetos comprendidos sean todos aquellos que están incluidos en el Anexo 1 de la Ley Nacional de Turismo sancionada allá por 2005 en ocasión de la presidencia de Kirchner, que para eso cumplía su función.

Entonces, estos dos puntos que mencioné son indiscutibles.

Por otra parte, en cuanto a las ATP, estas deben mantener su vigencia y su continuidad para la actividad turística. Arrancamos con una ATP del 50 por ciento del valor del salario y hoy ya no alcanza porque, como bien mencionaban los presidentes de las entidades que me precedieron en la palabra, los costos fijos que hay que solventar producto de esta situación a ingreso cero hacen gravísimo e incompleto el apoyo que significan las ATP.

Entonces, necesitamos la prolongación de las ATP y que estén legisladas, que estén escritas en la ley, porque de esa manera todos los empresarios podrán saber qué tienen por delante, qué horizonte tienen y si la espalda les va a dar para aguantar o van a tener que quebrar.

Otro punto trascendente para desarrollar es el vinculado a los beneficios fiscales e impositivos. Hay muchos impuestos que no tienen razón de ser y que, sin entrar en la discusión de si tienen razón de ser o no, son totalmente perjudiciales para la actividad. Me refiero, por ejemplo, al impuesto a los débitos y créditos bancarios, que nos explicaban que se podía tomar del impuesto a las ganancias -lo sabemos-, pero si el año está perdido y las ganancias no van a existir estaremos pagando un impuesto que no podremos recuperar; vamos a estar sacando dinero de nuestras empresas -que podría destinarse a cuestiones vinculadas a los recursos humanos-, para un impuesto que no tiene mayor sentido.

La presión impositiva es enorme, y si pensamos en que vamos a tener una actividad que va a trabajar por el próximo -yo diría- año y medio dentro de un rango entre el 20 y el 40 por ciento de su capacidad, queda claro que no hay ninguna posibilidad de sostener esta presión tributaria.

El siguiente punto tiene que ver con el límite temporal del artículo 223 bis. Esta va a ser una herramienta fundamental en este proceso de recuperación de la actividad turística, por esto mismo que acabo de mencionar. Es decir, trabajando al 20 o 30 por ciento de la capacidad productiva vamos a tener muchos recursos humanos que no tendrán posibilidades de trabajar, y una herramienta como esta sostenida en el tiempo nos va a permitir armar un trabajo de equipo en donde podamos ir haciendo trabajar a todos un poco y que esto no signifique el cierre o el quiebre de las empresas.

Finalmente, el tema de las reprogramaciones y devoluciones es clave para sostener, sobre todo, a las agencias de turismo, pero también afecta a la hotelería. Este es un aspecto trascendente en donde debemos ser absolutamente claros y atender la cuestión específica. No puede ser que el problema de incumplimiento de pago de parte de una línea aérea o de una empresa vinculada al turismo recaiga sobre el agente de viaje por ser intermediario de esta situación.

Entendemos que ustedes tienen la capacidad de resolver esta cuestión y que se puede dar solución cubriendo todos los aspectos y todos los participantes de una operación, ya sean los consumidores o las empresas prestadoras de servicio.

Entonces, entender todos estos puntos como innegociables, como imposibles de dejar de lado, es entender la verdadera problemática que tiene el sector en este momento.

Quiero finalmente referirles qué es la Cámara Argentina de Turismo dentro de espectro de la actividad. La Cámara Argentina de Turismo, según reza la Ley Nacional de Turismo 25.997, es la socia estratégica del Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación. Además, es parte del Consejo Federal de Turismo, del Instituto de Promoción Turística y del ICTA -Instituto de Calidad Turística Argentina. Realmente tiene, como representante del sector privado del turismo en la Argentina, una responsabilidad total y un vínculo muy fuerte con el sector público. Y es a este sector público al que pedimos hoy, por favor, que trabaje en equipo. Les pedimos que entiendan que lo que necesitamos es la mejor ley posible, no importa de quién venga, no importa cuántos artículos provengan de cada proyecto. Hay muchos proyectos, pero hay una sola necesidad: sostener la industria turística, sostener un millón de puestos de trabajo.

Les pido que por favor -y les agradezco de antemano- puedan concebir esta futura ley como una ley sancionada por la totalidad del Congreso. En segundo lugar, les pido que se otorgue a esta norma el mismo tratamiento que tuvo aquella por la que se creó el impuesto PAIS. Esa ley se promulgó en ocho días y se reglamentó en tres.

Cada día que pasa es una empresa que cierra y son puestos de trabajo que se pierden y no se van a recuperar. Por eso, es fundamental darle a esta iniciativa la mayor celeridad posible. Es la urgencia más importante que tiene la actividad y una de las más importantes que tiene la economía del país, teniendo en cuenta que el turismo es uno de los cuatro pilares que pueden ayudar a recuperar económicamente a la Argentina.

Les agradezco muchísimo esta posibilidad que me brindaron. Nuevamente les pido disculpas por el problema técnico por el que no me pude comunicar en tiempo y forma.

Pueden contar con nosotros en caso de haber alguna duda al respecto y también para trabajar en una ley que nos contenga y nos proteja a todos y que, fundamentalmente, permita poner de pie a esta actividad y, en consecuencia, a la economía de la Argentina.

Muchísimas gracias.

SR. PRESIDENTE MESTRE Tiene la palabra el ingeniero Diego Gutiérrez, en representación de AOCA, que es la Asociación Argentina de Organizadores y Proveedores de Exposiciones, Congresos, Eventos y de Burós de Convenciones.

SR. GUTIÉRREZ Muy buenas tardes. Desde ya, quiero agradecer esta posibilidad de participar y expresar desde nuestro sector esta grave situación que estamos atravesando.

Represento a la Asociación Argentina de Organizadores y Proveedores de Exposiciones, Congresos, Eventos y de Burós de Convenciones y, como recién dijo el diputado Mestre, nuestra actividad es transversal a todos los sectores que integran la cadena de valor del turismo. Nosotros tenemos interrelación con la hotelería, la gastronomía, el transporte, los centros convenciones, los salones y con los mismos agentes de viajes. Es decir, interactuamos con absolutamente todos los sectores que integran el turismo.

Por lo tanto, se trata de una actividad que se ha visto enormemente afectada a partir de la crisis derivada de la pandemia. Como ustedes bien saben, esta crisis nos ha paralizado y, tal como dijo el presidente de la Cámara Argentina de Turismo, nuestra actividad seguramente será una de las últimas en retomar de forma normal.

Nuestra actividad genera una enorme cantidad de puestos de trabajo -puestos de trabajo calificados a lo largo y a lo ancho de todo el país- y, además, colabora para atraer turistas desde el exterior, lo que genera divisas que son de enorme importancia para nuestro país.

En lo que respecta a esta iniciativa, claramente hemos expresado nuestro apoyo a los seis puntos que acaba de mencionar nuestro presidente.

La vigencia de esta ley debe ser de, al menos, un año y debe incluir a todas las actividades que están contempladas en la Ley Nacional de Turismo, es decir, a todas aquellas empresas -sin importar su tamaño- que están allí contempladas y que componen la cadena de valor del turismo.

Entendemos que la vigencia de la ayuda de los ATP al trabajo y a la producción es enormemente necesaria. Nuestra actividad es mano de obra intensiva y necesitamos de ese apoyo para continuar y poder trabajar en el futuro.

Por supuesto, también son necesarios los beneficios fiscales impositivos, la extensión del plazo previsto en el artículo 223 bis y la previsión de las reprogramaciones en aquellos casos que, por fuerza mayor, se haya visto impedida la prestación de servicios en las fechas originalmente programadas. Entendemos que esto debe resolverse tomando en cuenta tanto el punto de vista del consumidor como el de los prestadores ya que esta es una crisis que supera todo lo conocido y vivido hasta ahora.

Sabemos que los proyectos presentados seguramente involucran aspectos positivos en un sentido y en otro, y pensamos que posiblemente se pueda trabajar en forma común para sancionar una ley que, en definitiva, nos permita paliar esta crisis y salir adelante. Como bien se dijo, tenemos que transformarnos nuevamente en la actividad dinamizadora y generadora de divisas que requiere nuestro país.

Esperamos que nuestra voz sea escuchada y que trabajando en conjunto y en equipo desde el sector público y el sector privado -como lo hemos hecho tradicionalmente- podamos lograr que el texto de la ley que se sancione, en definitiva, sirva para que podamos continuar trabajando y aportando al beneficio de todos los habitantes de nuestro país. Muchas gracias.

SR. PRESIDENTE MESTRE Tiene la palabra Hernán Esteban, en representación de las tres cámaras que aglutinan los sectores turísticos y comerciales del Valle de Traslasierra: Cámara de Emprendedores Turísticos y Afines, Centro de Turismo y Comercio de Mina Clavero y Traslasierra, y Asociación Hotelera, Gastronómica y Afines de Traslasierra.

SR. ESTEBAN Buenas tardes, señores diputados.

A través de la presente, queremos hacer llegar nuestra preocupación y consiguiente interés en el debate que se está llevando adelante en esta comisión acerca de dos proyectos de ley muy importantes para el sector turístico: por un lado, la emergencia turística y, por el otro, el fomento al turismo.

Les comento que además de los rubros turísticos, nuestras cámaras representan a comercios de la región que abarcan varias localidades del departamento de San Alberto, al oeste de la provincia de Córdoba, cuyos puntos más importantes son Villa Cura Brochero, Mina Clavero y Nono.

Ante la problemática económica generada por la pandemia, nuestra región, que es eminentemente turística, se encuentra en una encrucijada -yo diría- sin precedentes.

A diferencia de otras regiones del país que tienen otros medios de ingresos -por ejemplo, por producciones agrícolas, ganaderas e industriales de diferentes índoles-, la nuestra tiene fundamentalmente al turismo como único medio de ingreso genuino. Por lo tanto, en el corto plazo nuestra situación se avizora mucho más compleja que quizá la de otras regiones. Si pensamos en el largo plazo, también vemos bastante complicada y compleja la situación ya que todo el comercio y las fuentes de trabajo y de ingresos de casi todas las familias de la zona dependen pura y exclusivamente de la visita de turistas.

Asimismo, cabe destacar que si bien en las últimas décadas hubo mejoras en la región a través de importantes obras en las rutas provinciales, como el Camino de las Altas Cumbres, no contamos con buena y fluida accesibilidad ya que carecemos de un aeropuerto con vuelos comerciales. Tampoco tenemos tren u otros medios de transporte masivo. De esta forma, los centros emisores de turismo nos resultan lejanos y poco accesibles.

Por todo lo expuesto, creemos que es necesario el

avance del proyecto de ley de emergencia turística y así evitar la continuidad del cese de empresas y comercios, algo que día a día estamos viendo con suma preocupación y tristeza. En nuestra región los locales están cerrando sus puertas luego de haber intentado infructuosamente sostenerse, generando un vacío en nuestros centros comerciales y de servicios con la consecuencia tremenda de la pérdida de empleo para tantas personas. Entonces, el panorama de nuestros centros comerciales es muy poco alentador para los habitantes del Valle de Traslasierra y para los que en un futuro nos visiten.

Asimismo, si bien vemos con buenos ojos la propuesta del fomento turístico, creemos que para el momento en que estamos viviendo es inadecuada su aplicación ya que mira al futuro cuando, en realidad, nuestro presente está bastante complicado. En efecto, esta propuesta carece de medidas consistentes para aliviar la situación fiscal de nuestros socios ya que estamos lejos de los principales centros emisores de turismo.

El citado proyecto no beneficiaría a nuestra región tanto como a las zonas turísticas aledañas al AMBA. Por lo tanto, nos dejaría en desigualdad de oportunidades, máxime teniendo en cuenta que, por el momento, no hay transporte público ni tampoco se garantiza la fecha de su regreso ni las condiciones y los protocolos con los que se operará en los meses venideros.

Consideramos que sostener la actividad comercial y las fuentes de empleo es imprescindible en un contexto de crisis y poca previsibilidad. Por eso queremos que nuestra situación de crisis regional sea tenida en cuenta a la hora del debate. Creemos fundamental dar apoyo al proyecto de ley sobre la emergencia turística, presentado por el bloque Juntos por el Cambio, ya que contempla la durísima situación que están atravesando las regiones turísticas de nuestro país.

Solicitamos a los señores diputados que estén a la altura de las circunstancias y que consideren que no es una cuestión de analizar una ley sobre los márgenes de ganancias sino que se trata de la mera subsistencia de muchísimas familias a lo largo y a lo ancho del país.

Muchas gracias por su atención y por el espacio para manifestarnos.

SR. PRESIDENTE MESTRE Tiene la palabra Gustavo Hani, presidente de FAEVYT.

SR. HANI Señor presidente: pido disculpas por ingresar tarde a la reunión. Estábamos participando en una reunión mediante Zoom con el ministro de Trabajo, también por esta problemática.

Como presidente de la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo, le quiero agradecer a usted y a todos los integrantes de la comisión por brindarnos la oportunidad de expresar la realidad concreta de nuestro sector de agencias de viajes y turismo. Hemos participado en el debate de todos los proyectos presentados y estamos trabajando fuertemente con el Ministerio de Turismo y Deportes sobre los cambios que hemos propuesto para este proyecto de reactivación.

Somos la única actividad de todo el sector turístico que está regulada y controlada por el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación. Es fundamental comprender que, sin empresas, no habrá derechos de los consumidores por reclamar. Por eso es muy importante para nosotros defender a las empresas, porque es la mejor manera de defender a los consumidores. Las agencias de viajes y turismo hemos quedado en el medio entre los pasajeros y los prestadores de servicios -líneas aéreas, hoteles y cruceros, del exterior y de la Argentina-, todos con situaciones similares, con sus economías muy deterioradas y en una crisis duramente agravada por la pandemia.

En este contexto debimos resolver la situación de miles de argentinos que quedaron varados por el mundo para que pudieran regresar a su país. Trabajamos día y noche para solucionar la mayor parte de estas situaciones de angustia extrema. Dimos servicios y pusimos el cuerpo, pero sin generar ingresos. Reprogramamos los viajes de quienes no pudieron concretarlos por los cierres de frontera, sin percibir ingresos.

Pero también quedamos en el medio de los reclamos. La ley de defensa del consumidor -que nos ha puesto siempre en una injusta posición de debilidad, agravada ante esta crisis- nos exige en forma casi irracional que debamos responder por los servicios que no se pudieron prestar, por causas que nos son ajenas e inevitables. No hemos tenido forma de impedir que esto ocurra, pero sin embargo se nos exige que devolvamos dinero que hemos pagado en forma diligente a los prestadores directos de los servicios, tal como nos fuera solicitado por el consumidor. Ahora, ante la contingencia y las cancelaciones, esos prestadores no nos reintegran el dinero y somos nosotros quienes tenemos que afrontar estos gastos con facturación cero. La mayoría de los países con los que mayor tráfico turístico tenemos ha dictado normas protectoras para los prestadores turísticos y las agencias de viajes, autorizando a reintegrar lo percibido por servicios no prestados dentro de un plazo de entre 12 y 24 meses.

Celebramos que se pueda avanzar con un proyecto de ley que contemple la necesidad de contener a las empresas, asegurarles el futuro y darles previsibilidad, porque este es sin duda el paso necesario para que justamente podamos cumplir con los compromisos asumidos con los pasajeros. Estoy convencido de que no existe una sola agencia de viajes que no esté desvelada por la situación actual y pensando en cómo cumplir con sus clientes, porque para las agencias la confianza de los pasajeros es todo. Más allá de cualquier ideología, debe ser un compromiso de todos defender el trabajo de un sector que está conformado por micro, pequeñas y medianas empresas en más de un 95 por ciento. Es un sector en el que trabajan miles de familias argentinas.

Para resguardar los empleos de estas miles de pymes, se debe proteger y ayudar a las empresas. Hacerlo de otra forma, es dejarle a nuestros representados una sola opción, el cierre, y consecuentemente dejar sin respuesta a los consumidores. Sepan que defender a las agencias de viajes es defender a los consumidores.

A su vez, necesitamos se incorporen medidas de ayuda como los ATP y su extensión mínimamente hasta diciembre, así como la extensión de la ley como mínimo hasta fin de 2021. Necesitamos que salven a las empresas y a los empleos. Así estarán ayudando a nuestros clientes, los consumidores.

SR. PRESIDENTE MESTRE Tiene la palabra el señor Marcelo Molas, representante de los Agentes de Viajes Autoconvocados.

SR. MOLAS Señor presidente: ante todo, quiero agradecer a la Cámara de Diputados y a la Comisión de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia por brindarnos esta oportunidad de expresarnos y de manifestar la situación en la que estamos.

Los colegas ya han mencionado la angustiante situación que atraviesa este sector. En este momento tengo el orgullo y el gran compromiso de ser la voz de los agentes de viajes, que nos autoconvocamos para buscar una solución para esta situación de incertidumbre y angustia. Hemos sido los primeros afectados y no tenemos idea de cuándo se va a reactivar efectivamente nuestra función laboral, porque la inmensa mayoría de nosotros vive de esta actividad. El 95 por ciento de las agencias de viajes somos emisivas, y la mayor parte de las medidas que se toman tienden a proteger el turismo interno. Pero nosotros, que atendemos a pasajeros que quieren salir del país, estamos realmente en una situación muy comprometida.

Si bien la ley 27.541 declara la emergencia económica, financiera, fiscal, administrativa, previsional, tarifaria, energética, sanitaria y social para todo el país, el sector específico de las agencias de viajes y del turismo en general no tiene medidas precisas y aplicables al sector. Guías, hoteleros, transportistas de turismo, agentes de viajes y todo el espectro que involucra al turismo en general estamos en una situación casi de indefensión porque -como bien manifestaba nuestro presidente Gustavo Hani- la Ley de Defensa del Consumidor nos sitúa en el medio de la lógica y sana demanda de un potencial pasajero ante un prestador. Una cuestión que normalmente no se ve reflejada es que los agentes de viajes somos solamente intermediarios: ante un potencial reclamo, la ley nos obliga a responder -aun con riesgo de poner parte de nuestro patrimonio personal- por una intermediación y una decisión de reembolso que depende de terceros, como una línea aérea, que está excluida de la ley 24.240, mediante el artículo 63. A pesar de ello, el artículo 40 nos hace solidariamente responsables.

Nosotros también somos consumidores, y por eso le pedimos encarecidamente a esta Comisión y a todo el Congreso de la Nación -más allá de los partidismos y de las banderías políticas- que defiendan a un sector que mueve muchísimo dinero, pero con una rentabilidad muy baja. Hay una enorme cantidad de personas que vive prácticamente en forma exclusiva de esta actividad.

¿Ha habido medidas? Sí, la ATP existe, pero muchísimas agencias no tienen empleados pero deben solventar alquileres y servicios. En cuanto a los impuestos, más allá de una potencial moratoria, hoy se están acumulando. Hay algunas medidas como los créditos a tasa cero, pero muchísimos colegas no pudieron acceder a ese beneficio o a otras medidas temporales y circunstanciales.

La declaración efectiva de la emergencia económica del sector es imperativa y de absoluta urgencia, porque el proyecto que ganó el otro día con el oficialismo propone una reconstrucción a partir del día después. Lo importante y lo urgente para nosotros es saber cómo llegamos a ese día después. Es como presentar un plan de fisioterapia para un mes para alguien que hoy está en una situación terminal. Hoy necesitamos salvar a este sector que está en una situación muy grave. En muchos casos, varios colegas tratamos de transmitir un optimismo de que estamos luchando y que vamos adelante, pero el colega acaba de contarnos que entregó las llaves del local en el que puso todos sus sueños.

Señores diputados: necesitamos de ustedes. Nosotros no estamos ni de un lado ni del otro en una situación partidaria, sino que estamos en el medio del fuego sin la certeza de cuándo vamos a poder volver a trabajar. Dependemos de la resolución de si otros países van a permitir el ingreso de pasajeros y de compañías aéreas que no sabemos si van a seguir volando.

Entonces, hoy la declaración de la emergencia económica, fiscal y social del sector es absolutamente urgente. Contamos con ustedes. Muchas gracias por el tiempo y el espacio.

SR. PRESIDENTE MESTRE Nos queda una oradora. Si queda algún participante sin anotarse, le pido que lo haga saber mediante el chat del sistema.

Tiene la palabra Natalia Chammas, también representante de Agentes de Viajes Autoconvocados.

SRA. CHAMMAS Antes que nada, quiero agradecer a la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, especialmente al presidente de esta Comisión, quien ha tenido la amabilidad de permitirnos participar como Agentes de Viajes Autoconvocados.

Hoy soy la voz de cinco mil seiscientas familias que cada día que pasa tienen menos esperanza de seguir trabajando en lo que tanto aman, que es el turismo. Arrancamos la pandemia siendo cinco mil seiscientas agencias de viajes y turismo, aunque no sabemos cuántos vamos a quedar cuando finalice, porque todos los días se nos cae una, todos los días hay un colega que no resiste y que nos tiene que soltar la mano, llevándose con él muchos proyectos de vida, dejando una profesión a la que le dedicó años de estudio y capacitación.

Hoy no solo las agencias vivimos este angustiante momento, sino también los coordinadores, guías, transportistas de turismo y hoteleros, toda una cadena de valores que supera ampliamente el millón de empleos. Todos están expectantes, esperando medidas que ayuden a salvar sus empresas, sus negocios, sus fuentes de trabajo y su futuro. Nuestra facturación es cero. Por eso no queremos eufemismos y les venimos insistiendo con la declaración de emergencia económica del sector. Apostamos a una reactivación pospandemia, pero entendemos que necesitamos llegar a ese futuro con medidas que salven a las empresas hoy y ahora. Las ayudas que el sector recibió son valoradas, pero claramente son insuficientes y no alcanzan a muchos de los actores del sector privado. Quienes no tienen empleados o trabajan con sus familias no recibieron la ATP. Muy pocos colegas recibieron créditos a tasa cero, y quienes lo recibieron, no saben cómo harán para pagarlos. Muy pocos accedieron al tan anunciado programa APTur, que sentíamos que realmente era un oxígeno necesario.

Les habla en este momento una agente de viajes que vive la situación en carne propia y que no calificó a ninguna de esas ayudas. Siento mucho dolor porque el país al que amo tanto no me escucha y no ve que soy parte del polo productivo. Yo también tengo familia, invierto en mi país y estoy acostumbrada a trabajar, porque es lo que hice siempre. Hoy mi país me está dando la espalda.

Señores diputados: mis colegas y yo también somos argentinos. Sabemos que vamos a ser importantes en la recuperación de las economías mundiales y que la Argentina no va a ser la excepción. Somos parte de la solución y estamos convencidos de ello.

A principios de la cuarentena -ya lo dijo un colega- no paramos de recibir llamadas de gente que quería volver a sus hogares, que quería regresar a su patria con sus familias. Trabajamos incansablemente en silencio y los trajimos a todos, sin discriminar a nadie que pidiera nuestra ayuda. Hoy somos nosotros quienes les pedimos ayuda ya que nos toca vivir esta dolorosa situación. Somos un sector productivo generador de empleo y divisas, y tenemos que seguir en marcha. No nos da pena pedir ayuda y soluciones.

Señores diputados y señoras diputadas elegidos por el pueblo: muchos de ustedes representan a provincias cuya principal fuente de empleo y de ingresos es el turismo. Hoy tienen en sus manos nuestro futuro, ni más ni menos. Les pedimos que auxilien a nuestras empresas. Los trabajadores -sus electores- les pedimos que piensen, que mediten, porque la situación realmente lo amerita. No es momento de votar en bloque o de mezquindades partidarias, sino que es la hora de reconocer que sin empresas privadas, no hay trabajo, y que sin contribuyentes y sin empleo, no hay Estado.

SR. PRESIDENTE MESTRE Si no hay más representantes que pidan la palabra, pasamos al debate con los diputados.

Tiene la palabra la señora diputada Schwindt.

SRA. SCHWINDT Señor presidente: he escuchado con mucha atención los planteos de todos los expositores, los cuales también fueron presentados ante la Comisión de Turismo. Particularmente, también he conversado este fin de semana con muchísimos de ellos, por la situación que están atravesando. Todos conocemos este escenario y sabemos por lo que está pasando el turismo, una actividad muy golpeada. Nuestro gobierno está haciendo todo para escucharlos y para acercar soluciones. De hecho, muchos de los expositores han manifestado que acaban de tener una reunión con el Ministerio de Trabajo.

Esta es una reunión de la Comisión de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia. Nuestro presidente, Diego Mestre, ha tenido la amplitud de que ustedes puedan exponer, pero ustedes ya lo hicieron en la Comisión de Turismo, y hay otra instancia que es la Comisión de Presupuesto y Hacienda, donde se va a seguir discutiendo este tema. Observen que en esta reunión no hay asociaciones de consumidores para ser su voz. Está claro que defender al consumidor es defender el trabajo de ustedes, pero en el marco de esta pandemia -que nos atacó de golpe en un momento en el que algunos ya veníamos muy mal- también existe un consumidor económicamente golpeado: el consumidor de turismo que compró un paquete con mucha ilusión y hoy se encuentra con un montón de dificultades.

Por supuesto que queremos arribar a un dictamen en el que todos estén contemplados: ustedes y también los consumidores. Quiero dejar aclarado que nosotros estamos escuchando a todos. Hoy los estamos escuchando a ustedes, pero también existen consumidores que se vieron muy perjudicados y que en este momento no tienen una voz que los defienda.

Personalmente, milito en esta causa -el diputado José Luis Ramón, que tiene una asociación de consumidores, no me va a dejar mentir-, y desde que comenzó esta pandemia y se cerraron las fronteras en otros países, las primeras quejas que recibimos provenían de algunos portales; no de las agencias, que trabajaron y acompañaron. Muchos portales están esperando que nosotros hagamos una acción para tener en sus escritorios inmediatamente una ley que los beneficie; incluso, algunos de ellos abandonaron a los consumidores que habían comprado sus paquetes y encima les querían hacer pagar una multa por los recambios. Entonces, también debemos pensar en esos consumidores.

Por eso, quiero dar la palabra a alguien que ha trabajado mucho en este dictamen, a quien ustedes han escuchado y conocen, para que él también pueda defender lo que venimos planteando. Me refiero al diputado Ramiro Fernández Patri, a quien dejo en el uso de la palabra.

SR. PRESIDENTE MESTRE Si le parece, señora diputada, como ya había dado la palabra a la diputada Gaillard y al diputado Cacace, luego de sus exposiciones con todo gusto podemos escuchar al diputado Fernández Patri, a quien hemos invitado formalmente, tal como hicimos con todos los autores del proyecto.

Quiero recalcar -como dije al principio- que esta es una ley que nuestro país y el sector necesitan. Por eso, una vez que este proyecto nos fue girado desde la Comisión de Turismo, fijamos una fecha para ponerlo en consideración y dar la posibilidad de participar a quienes han tenido la intención y la voluntad de hacerlo.

Como ustedes saben, en tres reuniones informativas hemos escuchado a más de cuarenta asociaciones de consumidores, y esta temática no ha sido tocada por ninguna de ellas. De todos modos, en lo que a mí respecta, creo que está mucho mejor tratada en el dictamen de minoría -como ya lo mencioné-, ya que se detalla pormenorizadamente en cinco artículos y se garantiza el cumplimiento de los derechos de los consumidores. No creemos que sea así en el dictamen de mayoría.

Tiene la palabra la señora diputada Gaillard.

SRA. GAILLARD Gracias, señor presidente y Liliana Schwindt.

Conozco a muchos de los que expusieron en el día de hoy, tanto a Aldo Elías como a Graciela Fresno y a toda la gente del sector, porque vengo del área de turismo de la provincia de Entre Ríos y he compartido con el diputado Ramiro Fernández Patri esta tarea.

Quiero decirles que entendemos perfectamente la situación que están atravesando, ya que tanto para Entre Ríos como para Formosa y el resto de las provincias de nuestro país, el turismo es una actividad eminentemente dinamizadora de las economías regionales.

Quienes estamos aquí sabemos que no se trata de una actividad económica más y que probablemente sea una de las que más tarde se habilite para su funcionamiento pleno, pero también sabemos que es la que más rápido reactivará económicamente a cada una de nuestras economías regionales ya que todas las provincias son turísticas. Por esa razón es tan importante que emitamos un dictamen y lo llevemos rápidamente al recinto.

El dictamen de mayoría, que apoya nuestro bloque, fue trabajado con el director del área de Turismo de la Nación pero es absolutamente perfectible; es decir que en el recinto se podrán hacer todas las modificaciones que consideremos posibles y que el sector pide para ajustar el proyecto a sus necesidades.

Además, tenemos órdenes de nuestro jefe de bloque, Máximo Kirchner, del presidente de la Cámara, Sergio Massa, y por supuesto de nuestro presidente, Alberto Fernández, de tratar este proyecto cuanto antes y convertirlo en ley, ya que el turismo es una de las actividades económicas más importantes que tiene nuestro país. En el caso de la provincia de Entre Ríos, el turismo ocupa el cuarto lugar entre las actividades económicas más importantes.

Como se lo decía a Liliana Schwindt antes de comenzar la reunión, creo que todos conocemos la situación que está atravesando el turismo; pero particularmente hoy estamos estudiando y entendiendo en una competencia del proyecto: la de defensa del consumidor.

A tal efecto, en Entre Ríos tuvimos reuniones con la Mesa Entrerriana de Turismo, que nuclea a todas las entidades -tanto a las agencias de viajes como a las asociaciones hoteleras y gastronómicas (inaudible) a nivel provincial y a otras entidades del turismo en la provincia-, y nos han pedido que planteemos algunas cuestiones vinculadas con la competencia de defensa del consumidor.

Las agencias de viajes de nuestra provincia nos piden que en el caso de reprogramación de viajes al extranjero no vuelva a cobrarse el Impuesto País. También plantean que el plazo para la reprogramación de viajes previsto en el dictamen de mayoría no sea de dieciocho meses a partir de que termine la pandemia, sino de doce meses -aunque me parece más razonable que sean dieciocho- desde que el viaje no pudo hacerse, se suspendió o debió cancelarse por la pandemia.

Asimismo, nos pidieron extender el plazo de veintiún días hábiles para la devolución del dinero y las condiciones del reembolso, que es algo que podemos debatir.

Estas son algunas de las cuestiones que nos plantearon, y nos parece que esta comisión es el ámbito para debatirlas.

Como decía la diputada Liliana Schwindt, en el marco de esta pandemia es importante entender que todos estamos haciendo un esfuerzo. En este sentido, deben hacer un esfuerzo las agencias de viajes y también el consumidor, ya que en esta instancia de pandemia todos vamos a tener que sacrificar algo. Lo que debemos contemplar es que ese sacrificio que cada uno haga sea razonable: en el caso de las agencias de viajes, tratando de cumplir con las reprogramaciones, y en el caso del consumidor, tratando de afectar lo menos posible a la agencia.

En este contexto de caso fortuito o de fuerza mayor, como es la situación de la pandemia, al revisar las condiciones debemos tratar de observar el mayor equilibrio posible. Las agencias de viajes nos plantearon que en el caso de contar con un plazo de dieciocho meses para la reprogramación -contados desde que comenzó la pandemia-, será imposible mantener los precios.

No quiero extenderme más porque nuestro compañero de bloque Ramiro Fernández Patri, que lleva adelante este tema, podrá expresarse mejor acerca del proyecto.

Quiero decirles que este no es un proyecto del Frente de Todos o de Cambiemos, sino que se trata de una iniciativa para apoyar y fortalecer a la actividad y serán consideradas todas las modificaciones para lograr el mejor proyecto y que cuando antes se convierta en ley.

Además de tratar esta iniciativa, es importante que esta oportunidad también nos sirva -la veo a Graciela Fresno- para ver otros proyectos relacionados con el turismo. Por ejemplo, la promoción del uso terapéutico de los recursos termales para dar apoyatura a una actividad tan importante para nuestro país como es el termalismo; o revisar el proyecto sobre los feriados puente, una ley muy importante durante los años de nuestro gobierno anterior que fue derogada por el gobierno de Mauricio Macri y, luego, restablecida parcialmente con el día no laborable en lugar de feriado.

Me parece que esto fue claramente perjudicial para el sector, así como también lo fue el aumento de tarifas que llevó adelante el gobierno anterior, sin tener en cuenta que el turismo es asimilable a la industria desde la promulgación de la ley de turismo, en 2005. Por ello, la tarifa eléctrica debe ser una tarifa diferencial para el sector.

Estas son algunas de las cuestiones que quiero plantear. También solicito que se analice el establecimiento de los feriados puente, tal como ocurrió durante el gobierno de nuestra expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Considero que las herramientas para el auxilio ya están dadas. Creo que fue en el entendimiento de que ya teníamos la emergencia que en diciembre se votó la declaración de emergencia económica en todas las áreas, dada la situación de crisis económica en la que estaba nuestro país.

Entonces, dejo planteadas estas cuestiones para que sean ajustadas en el recinto y se logre el mayor equilibrio posible, para que se puedan llevar adelante los viajes con una reprogramación que no afecte al consumidor ni a las compañías.

SR. PRESIDENTE MESTRE Tiene la palabra el señor diputado Cacace.

SR. CACACE Señor presidente: quiero destacar la presencia en esta reunión de los representantes del sector, porque considero que su participación es muy importante y en ese sentido quiero agradecerles. También quiero felicitar al presidente de esta comisión, por la gestión y la disposición para que estén presentes estos invitados. Me parece que sus testimonios reflejan la realidad de lo que está ocurriendo con el turismo y con las distintas actividades ligadas directa o indirectamente con este sector, porque en todas ellas ha caído su nivel de actividad. Esto es importante remarcarlo.

Todos nos sorprendimos cuando, el 30 de junio pasado, el INDEC publicó la estimación mensual de la actividad económica y señaló que nuestra economía estaba cayendo un 26 por ciento interanualmente, pero considero que, incluso en esa caída tan trágica, existen distintas realidades.

El sector de hotelería y gastronomía ha caído un 85,6 por ciento interanualmente y, junto con el sector de la construcción, es el que más ha descendido dentro de nuestra economía. No podemos obviar este dato. Además, esto muestra de por sí que diferentes situaciones económicas necesitan distintas soluciones.

Por eso, el sector del turismo y las actividades vinculadas necesitan una atención o un alivio económico por parte del Estado en particular. Tal como lo resumió al comienzo el presidente de la comisión, creo que ese alivio se brinda en su justa medida, de acuerdo a la necesidad que tienen, en el dictamen de minoría que envió la Comisión de Turismo.

Por otra parte, se debe tener en cuenta que a la afectación general que existe sobre el sector se suma la afectación a nuestras economías regionales en particular. En este sentido, me pareció muy relevante lo que comentó uno de los participantes respecto de lo que ocurría en su zona, en el oeste de Córdoba y en Traslasierra. Me sentí muy identificado con la descripción, porque eso también ocurre en la provincia de San Luis.

Hace algunos días, conversé con los representantes de los sectores del turismo en Merlo, que es una localidad turística por excelencia de nuestra provincia, donde el 70 por ciento del empleo está vinculado al comercio y a los servicios relacionados con el turismo. Estoy seguro de que muchos de los diputados presentes sufren la misma situación en algunas localidades de sus respectivas provincias.

La caída de la actividad turística para estas localidades representa no solo la caída de un sector sino de toda la actividad económica de la localidad, lo que pone en riesgo las fuentes de trabajo y el empleo en nuestras provincias.

Los representantes de FEHGRA comentaron que realizaron un relevamiento muy interesante sobre las distintas obligaciones que debían cumplir los empresarios del turismo y concluyeron que menos de un cuarto de ellos pudo cumplir con sus obligaciones de junio en término.

Tal como lo manifestaron los propios participantes: si ellos no tienen facturación, simplemente no pueden cumplir con sus obligaciones. Esta situación ha provocado que prácticamente tres cuartas partes de los empresarios del turismo -muchos de ellos son pequeñas y medianas empresas- no puedan cumplir con sus obligaciones. Entonces, directamente están arriesgando la quiebra y el cese de sus actividades.

Tengamos presente que este es un sector de la economía que, en muchos casos, atiende a establecimientos con altos costos fijos y costos hundidos de sus inversiones que no los pueden desplazar a otra actividad.

En función de la emergencia sanitaria y por las razones que conocemos, desde el Estado hemos dispuesto medidas que implican una parálisis de sus actividades, pero a la vez les pedimos que cumplan con la obligación de sostener el empleo. Desde luego, esto tiene un fin social que compartimos, pero ellos son los que se tienen que hacer cargo y nosotros les tenemos que dar las herramientas.

Entonces, dada la situación que ellos tan bien describen, que ha sido discutida en la Comisión de Turismo y se refleja en los dictámenes, no sé cuál es la reticencia que tenemos como Congreso para declarar la emergencia del sector turístico.

Este Congreso viene de declarar nueve emergencias en el mes de diciembre, vinculadas con los más variados sectores -económico, financiero, fiscal, administrativo, previsional, tarifario, energético, sanitario y social-, y hoy estamos dudando acerca de declarar la emergencia de un sector de la economía cuya actividad ha caído un 86 por ciento. Me parece que los números hablan por sí solos.

Por lo expuesto, creo que debemos declarar esta emergencia y dar al sector turístico el alivio económico que está esperando.

SR. PRESIDENTE MESTRE Tiene la palabra el señor diputado Fernández Patri, quien ha sido invitado por ser también autor del proyecto.

SR. FERNÁNDEZ PATRI Señor presidente: quiero agradecerle a usted, a la señora vicepresidenta, diputada Schwindt, y a todos los integrantes de esta comisión por dejarnos compartir esta reunión.

También quiero agradecer a los representantes del sector privado por sus exposiciones. Si bien gran parte de sus opiniones ya las conocíamos -porque las escuchamos en la reunión de la Comisión de Turismo y hemos mantenido diálogos durante estos días-, entiendo que estos espacios permiten que reforcemos los conceptos y las ideas que cada uno está defendiendo.

Si hay algo que debemos destacar es que el sector del turismo entró en la agenda y le estamos dando prioridad. Respecto de este tema estamos trabajando los diputados nacionales, los senadores, el sector privado -que está movilizado-, las provincias, los ministros reunidos en el Consejo Federal de Turismo y, por supuesto, quien encabeza la gestión, que es el señor ministro de Turismo y Deportes de la Nación, Matías Lammens -aprovecho para mandarle un saludo porque en pocos minutos será padre-, quien ha estado trabajando con todo el sector desde el primer momento de la pandemia.

Por otro lado, este sector es uno de los primeros que ha recibido el presidente Alberto Fernández. De hecho, gran parte de los expositores de esta reunión estuvieron presentes en aquella reunión. A partir de ese momento, se fueron diseñando numerosas medidas de ayuda y de contención al sector. En este sentido, los ATP han llegado al 75 por ciento de los hoteleros y gastronómicos que los han solicitado, y han podido ser asistidos. En otros casos, la ayuda se realizó a través de programas como el APTur, por el cual 4.000 personas de las 7.000 que se habían inscripto recibirán los 50.000 pesos de subsidio que les otorga el gobierno nacional para sostener esta situación.

También debemos reconocer que hay muchos trabajadores de la cadena turística que a través de un IFE pudieron ser asistidos. Reconozcamos que no todos en la cadena están en las mismas situaciones. Entendemos perfectamente los planteos.

Conozco personalmente a gran parte de los que han hablado; me refiero a Aldo Elías, Graciela Fresno, Alejandra Barzani, Gustavo Hani, Diego Gutiérrez y Marcelo Molas. En cuanto a Natalia Chammas, no la conozco personalmente, pero a ella y a quienes he nombrado los he visto seguido durante todos estos días porque compartimos su preocupación.

En lo personal, soy un hombre que viene del turismo. He sido ministro de Turismo de mi provincia y hace dieciocho años comencé como subsecretario de la misma cartera. Por lo tanto, vengo trabajando en esto y tengo puesta la camiseta del sector.

Sin embargo, también soy parte de un equipo de gobierno al que le tocó enfrentar una situación coyuntural complicada, en la que el bosque es mucho más que el árbol que hoy estamos analizando, que es la situación del sector turístico.

El presidente Alberto Fernández, junto con su compañera Cristina Fernández, han tomado la decisión de priorizar la vida por sobre la economía. Los resultados están a la vista y eso no podemos dejar de contemplarlo.

Hoy traje un cuadro impreso, que fue lo que presentó el presidente, en el que se observa la tasa de duplicación de contagios -no sé si llegan a verla en la pantalla-, que al 16 de julio llegó a ser de 24 días. Tengan en cuenta que tuvimos tasas de duplicación de contagios de tres días, como por ejemplo la registrada el 3 de marzo. Esto significa que, gracias a todas las medidas que se han tomado y al esfuerzo que están haciendo muchos de los emprendimientos turísticos -diría que la gran mayoría-, hoy estamos llegando a estos resultados. En consecuencia, ese esfuerzo no ha sido en vano.

Por supuesto que esta situación tiene su correlato en la economía. Pero nosotros debemos analizar la economía en su conjunto, es decir, incluyendo a la totalidad de los sectores. Además, vemos que todos ellos le están demandando al gobierno nacional algún tipo de asistencia. No obstante, gracias a los resultados obtenidos, también se están empezando a abrir muchos sectores de la economía. Esto, a su vez, está generando una reactivación que permite al Estado distribuir de manera diferente los recursos.

Sin dudas, al presidente Fernández y al ministro Lammens les encantaría dar al sector todas esas herramientas que quiere y más, porque si le va bien al sector, también le irá bien a la gestión de gobierno. Pero también es cierto que nadie se realiza en una comunidad que no se desarrolla. Entonces, necesitamos que todos aquellos que compran en sus agencias paquetes turísticos y reservas de hoteles puedan llegar vivos y con recursos.

Para lograr ese objetivo, estamos atendiendo al conjunto de los 44 millones de argentinos, y en ese marco estamos haciendo todos los esfuerzos para auxiliar a este sector, que mueve un 9 por ciento de nuestro PBI y que representa un millón de puestos de trabajo, como bien se dijo.

Para esto nosotros hemos presentado un proyecto de ley que crea un plan de auxilio, capacitación, inversión y fomento de la actividad turística, que probablemente pueda ser enriquecido y contemplar muchas de las cosas que ustedes han planteado.

En relación con las medidas propuestas, Aldo Elías señaló que estaban pidiendo un año de extensión. Debo decirles que el proyecto en tratamiento plantea una extensión hasta el 31 de diciembre de 2020, prorrogable por 180 días, y estamos analizando la posibilidad de extenderlo aún más.

Por otra parte, mientras nosotros estamos tratando esta temática, la Comisión de Presupuesto y Hacienda de esta misma Cámara -que acaba de reunirse- tiene en análisis un paquete de normas que incluyen una moratoria impositiva, aduanera y previsional. Si bien por ahora se trata solo de un proyecto, sabemos que está siendo estudiado y que podría tener algunas modificaciones.

Por eso creemos conveniente conocer primero la redacción final de ese proyecto, para tener en cuenta los aspectos que no queden contemplados en esa moratoria. De esa manera, podremos desde aquí complementar y enriquecer nuestra propuesta una vez que llegue al recinto.

En relación con el proyecto que hemos presentado, quiero decirles que si bien hoy mantenemos ese dictamen que fue aprobado en Diputados, no estamos cerrados sino que estamos esperando que se den un conjunto de variables económicas y medidas para poder tomar una decisión final.

Pedían también que los ATP pudieran estar contemplados en la ley. Eso es algo que también seguimos analizando; creemos que hay una instancia, que es la discusión en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, que podría ser oportuna para decir hasta qué plazo podemos garantizarlo. Pero estamos escuchando los pedidos de cada uno de ustedes para poder contemplarlos.

Como saben, en virtud del decreto presidencial los ATP están garantizados hasta el mes de octubre y estamos analizando la posibilidad de extenderlos, como bien se dijo acá; creo que fue Gustavo Hani quien pidió que al menos hasta fin de año pudieran estar garantizados. Pero tenemos que ser responsables. Somos legisladores del oficialismo y acompañamos al gobierno en su responsabilidad de gobernar y administrar los fondos públicos. Como saben, la recaudación tributaria ha ido cayendo mes a mes, y hoy esa caída es de prácticamente el 50 por ciento.

También quiero señalar que hemos tenido voluntad de diálogo. Hemos tenido instancias de conversación con el ministro de Turismo y Deportes, Matías Lammens; con el presidente de esta Cámara, Sergio Massa; con el presidente de la Comisión de Turismo, Alfredo Cornejo -que creo que también nos está acompañando en esta reunión-, y con el señor diputado Gustavo Menna. Probablemente todavía no hayamos llegado al mejor consenso, pero como alguien dijo -no sé si fue Graciela Fresno-, esperamos llegar a la mejor ley posible. En eso debemos trabajar juntos: en la mejor ley, pero que sea posible. Lo posible lo sabremos en la medida en que conozcamos el impacto impositivo y económico que tengan cada una de estas medidas.

Es cierto que algunos de quienes me precedieron en el uso de la palabra dijeron que si no hay actividad no va a haber ingresos, y por eso probablemente tampoco tenga sentido hacer un adelanto del impuesto a las ganancias. Pero todos esos temas están siendo analizados para ver de qué manera se los contempla. Como les dije, también estamos esperando que se apruebe la moratoria para finalmente plasmar todo lo necesario en este documento.

Como saben, este proyecto que nosotros presentamos tiene como objetivo incentivar el consumo. Desde nuestro espacio político estamos convencidos de que la econonmía puede ingresar en un círculo virtuoso a partir de poner dinero en los consumidores, en las clases mayoritarias. Por eso hacemos esta gran propuesta de un plan de preventa, que significa que todas aquellas compras de paquetes turísticos que se hagan desde el momento en que se sancione esta ley y hasta fin de año -es decir, durante 2020- puedan recibir un bono del 50 por ciento de la inversión realizada para ser utilizado en un viaje dentro de la Argentina durante 2021. Eso, sin duda, representa para nuestro país un gran esfuerzo fiscal. Creo que hubo consenso mayoritario sobre esta herramienta.

También entendemos que ese es un estímulo hacia el futuro. De modo que trabajaremos para seguir enriqueciendo algunas herramientas que nos permitan llegar de la mejor manera posible a fin de año, que es lo que todos queremos. Pero, insisto: lo haremos cuidando la salud de los argentinos, llegando vivos todos los sectores. Es por eso que hablo de esa gran responsabilidad que tenemos.

No crean que estamos divididos por cuestiones netamente partidarias. Acá hay responsabilidad del gobierno y la estamos asumiendo. Por eso estamos tomándonos el tiempo necesario para analizar cada una de las situaciones.

En cuanto a las cancelaciones de aquellos paquetes que ya fueron contratados, pagados y que no pudieron ser utilizados, proponemos tres alternativas.

En principio, lo que hacemos es desincentivar la devolución de esos paquetes, porque sabemos todos los problemas que eso genera en la cadena. Queremos que los viajes ya vendidos puedan realizarse una vez que se reabran las puertas para la actividad.

Y es por ello que proponemos la posibilidad de que dichos paquetes se reprogramen por dieciocho meses a partir del levantamiento de las medidas restrictivas. Si no se pueden reprogramar -ya sea porque esa persona no puede hacer el viaje-, entonces se debería poder contar con un váucher para dárselo a una tercera persona o comercializarlo.

La tercera y última opción contempla la devolución del dinero al usuario o al pasajero a partir del día veintiuno, desde que hace la solicitud, y en tres cuotas. Este es un tema que ha sido muy debatido durante todo este tiempo desde el momento en que se aprobó el proyecto. Tenemos una gran voluntad de ir mejorándolo, pero estamos escuchando opiniones y buscando la mejor forma posible para contener a los usuarios. Todos quienes integran esta comisión son grandes defensores de los usuarios. Sin embargo, considero que, al mismo tiempo, hay que defender y cuidar nuestras agencias de viajes, que muchas veces son el jamón del sándwich entre los grandes operadores, las grandes cadenas hoteleras y las grandes líneas aéreas, lo que las ubica en el medio de la prestación a los usuarios.

Concretamente, nos estamos dando el tiempo necesario para analizar y buscar la forma y el equilibrio que nos permitan sostener a los usuarios y también a los prestadores. Creo que fue la señora Alejandra Barzani quien dijo que defender a las agencias es defender a los usuarios. Llegar a pronunciar esa frase tan linda representa un gran esfuerzo para encontrar una fórmula que realmente nos dé esa posibilidad. Estamos trabajando para que eso sea factible. Nos daremos el tiempo y la oportunidad necesarios para encontrarla. Vamos a estar abiertos al diálogo con todos para poder encontrar ese camino.

Asimismo, en paralelo, este plan habla de infraestructura turística. Si no seguimos diversificando la oferta, no podremos lograr que la Argentina vuelva a tener al turismo como un motor del desarrollo. Quizás me puedan llegar a decir que una obra no le llega al prestador. Pero, en cualquiera de nuestros destinos o pueblos, una pequeña obra que permita diversificar la oferta y mejorar la calidad del servicio lleva un tiempo de construcción. Desde ahora ya se están destinando recursos -a través del impuesto PAIS-, por un monto de 60 millones de pesos, a cada una de nuestras provincias. La idea es que comiencen a licitarse las obras, lo cual generará el aumento de mano de obra en esas localidades. De esta forma, el sector tendrá una mejor oferta turística a partir del año que viene.

Estoy convencido de que el turismo interno se va a fortalecer mucho más. En una primera etapa nos va a costar realizar viajes más largos. Seguramente habrá muchos viajes regionales y se van a volver a usar medios terrestres como una gran fuente de transporte. A su vez, tendremos que pensar la forma de seguir incentivando esa fuente para que ayude a que esta cadena turística sea mucho más equitativa.

Este plan que hemos presentado, no solo diputados oficialistas sino también legisladores que no integran el bloque del Frente de Todos, tiene una gran responsabilidad pues está pensado como una integralidad y busca llegar al sector turístico de la mejor manera. Seguramente vamos a tener la mejor ley posible; esa posibilidad nos la da la realidad de todos los días. La recaudación y el estado de cada uno de los sectores económicos representan el termómetro de la realidad.

Quiero que sepan que el señor presidente de la Nación, doctor Alberto Fernández, el señor ministro de Turismo y Deportes de la Nación, doctor Matías Lammens, y los legisladores vamos a estar trabajando con ustedes -codo a codo- para lograr el mejor proyecto posible.

Más allá de que con los diputados Alfredo Cornejo y Gustavo Menna tenemos distintas visiones respecto de la política, vamos a buscar todos aquellos puntos que nos permitan elaborar el mejor proyecto posible. Esto lo hacemos con una gran responsabilidad, defendiendo la gestión y la responsabilidad de gobernar; sabemos que es diferente estar del lado de la oposición. Pero la idea es seguir fortaleciendo los espacios de diálogo para avanzar con una iniciativa que permita que el turismo siga brindando muchas más fuentes de trabajo a los argentinos.

SR. PRESIDENTE MESTRE Tiene la palabra el señor diputado...

SRA. SCHWINDT Perdón, señor presidente, solicito el uso de la palabra para formular una acotación.

SR. PRESIDENTE MESTRE Le pido que sea breve, señora diputada.

SRA. SCHWINDT Solo un minuto. Quería comunicarles a los invitados que nosotros no podemos cambiar los dictámenes ahora, a menos que realicemos una reunión conjunta. El dictamen solo podemos modificarlo en el recinto. Quizás no todos conocen cuál es la mecánica o el funcionamiento de la comisión y por eso quería aclararlo. Muchas gracias, señor presidente.

SR. PRESIDENTE MESTRE Señora diputada: le pido que me solicite el uso de la palabra porque ya tengo un orden de oradores establecido con anterioridad.

A continuación, tiene la palabra el señor diputado Ramón.

SR. RAMÓN Muy buenas tardes para las autoridades de la comisión, para el resto de los señores legisladores y para los representantes de las cámaras de turismo que han tenido la deferencia de participar en esta reunión con el fin de plantear cuál es su situación.

En la Argentina estamos atravesando un momento muy delicado. Cada una de las actividades económicas tiene su particularidad. El turismo, la gastronomía y la hotelería están atravesando una crisis de profunda gravedad.

Junto con el señor presidente de la Comisión de Turismo hemos sido impulsores de diversos proyectos de emergencia. La provincia a la que represento, Mendoza, está sufriendo esta situación, y las cuentas se están viendo afectadas. Hay una gran cantidad de personas vinculadas al turismo, la gastronomía y la hotelería que, en el marco de esta pandemia, están sufriendo un parate muy grande desde el punto de vista económico. Hay que tener en cuenta -lo entendemos- que esta será una de las últimas actividades en reactivarse definitivamente.

Por ello, en base a lo acotado del tiempo que tenemos para la discusión y el debate en esta comisión, quisiera hacer una aclaración dirigida a quienes se encuentran atravesando esta tremenda situación. Lo primero que hay que saber es que esta es una comisión de la Cámara de Diputados de la Nación, cuyo objetivo principal es la protección y defensa de los derechos de los consumidores y de la competencia. A partir de ese objetivo, se tratan proyectos cuya finalidad tiene que ver con un mandato constitucional que existe en la Argentina desde el año 1994. Dicho mandato es, justamente, el de equilibrar el fiel de una balanza que, en la mayoría de los casos, las cadenas de comercialización de los productos y de prestación de servicios lo han inclinado sistemáticamente en favor de los proveedores.

Concretamente, en el año 1994, cuando se pone en funcionamiento este sistema constitucional, ese mandato obliga al Congreso a dictar leyes con el fin de proteger la información adecuada y de intentar que cuando se venda o se preste un producto o servicio, se lo haga de tal manera que cuide la salud, cuente con condiciones de seguridad y, por sobre todas las cosas, proteja el interés económico del consumidor. Este no es un tema menor.

Ese mismo artículo de la Constitución nos obliga -en una comisión como la nuestra- a tenerlo en cuenta, sobre todo cuando ingresa un proyecto de ley con una fuerte iniciativa privada del lado de los proveedores y que incorpora algún articulado con la finalidad de que el fiel de la balanza no esté a favor del equilibrio del consumidor, sino del lado de los proveedores. "Esto es un tema delicado", tal como decía un paisano de mi pueblo.

Entonces, para mí y para muchos de los que formamos parte de la idea de que el fiel de la balanza se tiene que equilibrar, debemos aclarar algunas cosas.

En primer lugar -lo digo con mucho respeto-, el señor presidente de esta comisión ha convocado a los proveedores. Eso está bien porque son el motor del desarrollo de la actividad económica. Pero solamente ha convocado a los más chicos y más perjudicados. Hay otros sectores que forman parte del sistema grande de la comercialización, es decir, empresas tales como Despegar o Almundo, que de tomarse en cuenta la situación de los más chicos, va a terminar favoreciendo, indefectiblemente, a los proveedores grandes que tanto perjuicio pueden provocar, de manera masiva y con hechos concretos, a cada uno de los consumidores a lo largo y ancho de la Argentina.

Es por ello que lamento que, en el ámbito de la actividad económica del turismo, la gastronomía y la hotelería, no estén los tres sectores que tienen las cargas y que tienen que sufrir el desequilibrio de quién va a pagar el pato de la boda.

Aquí faltan los sindicatos, porque algún que otro proyecto prevé la posibilidad de suspender obligaciones laborales tales como el aporte a los sindicatos y a las obras sociales, el porcentaje de las indemnizaciones y el pago de los procesos judiciales, entre otras. Es decir que una declaración de emergencia afectaría gravemente el derecho de uno de los tres sectores que hacen a esta actividad económica.

Por otro lado, tampoco están presentes las asociaciones de consumidores, y creo que nos está faltando seriedad para con aquellos que representamos.

En ese sentido, señor presidente, me permito decirle que en estas dos reuniones informativas de la comisión, en las que han participado muchas asociaciones, nunca se les preguntó sobre este tema que estamos tratando ahora. Por eso, deberían haber sido convocadas hoy, como así también los afectados individuales.

¿Por qué? Porque la Constitución obliga al Estado a dictar leyes que protejan y equilibren el fiel de la balanza. En tal sentido, el artículo 40 de la Ley de Defensa del Consumidor prevé el principio de solidaridad de todos los proveedores que forman parte de la cadena de comercialización. Y todos están debidamente informados de esto desde 1993, cuando se sancionó la Ley de Defensa del Consumidor. No hay hechos fortuitos de la naturaleza ni de la emergencia que estamos atravesando que le permitan a cualquiera de aquellos que forman parte de la cadena de comercialización sacarse el lazo del cogote.

Para que eso sea expresado de la misma manera que lo manifiestan los proveedores, es necesario que estén las asociaciones que defienden este derecho que es tan importante. ¿Por qué? Porque si se permite la suspensión -de la manera en la que los dos proyectos tratan de disfrazar la forma en que los proveedores van a cumplir con los consumidores-, estaríamos violentando -al menos en la cornisa- este derecho que la Constitución obliga a cumplir a todos los poderes del Estado.

Esto tiene una consecuencia, porque los poderes del Estado, el Ministerio de Turismo y nosotros, como legisladores, no podemos permitir que empresas grandes como Despegar y Almundo traten esto como una excepción. Y también traslado esta circunstancia a Mercado Libre y a los siete u ocho bancos que generan una serie de negocios como actividad comercial de manera escalonada. Todos son solidariamente responsables con sus clientes, con sus usuarios y con el derecho a la protección integral del patrimonio del usuario y del consumidor. Si esto empieza a tratarse a manera de excepción por la crisis que estamos atravesando, sería una forma de retroceder en aquellos derechos que se han adquirido.

Si desde la política tenemos algo que aportar a la sociedad, es rescatar todos aquellos derechos que permiten equilibrar las graves cargas de un sistema económico del que se ha apoderado un grupito muy chiquitito de la actividad y que genera grandes perjuicios en aquellos que están en inferioridad de condiciones.

Digo esto con todas las disculpas del caso, porque realmente sé por la difícil situación que están atravesando los proveedores, las agencias de turismo y los proveedores chicos que aquí han expuesto.

Por eso, insto a los dos bloques mayoritarios de la Cámara a que se pongan de acuerdo y logremos el consenso necesario para que el Poder Ejecutivo no pretenda hacer caer la carga de pagar el pato de esta boda sobre los trabajadores o los consumidores.

En todo caso, como decía el diputado Fernández Patri, tiene que haber un sistema donde el Estado -acordando con aquella fuerza mayoritaria que no transa- tome decisiones que suplanten de alguna manera, pero que no alteren, este equilibrio de la balanza que dan la Constitución Nacional y la Ley de Defensa del Consumidor.

Quiero agradecer al grupo de diputados que ha estado permanentemente en contacto, entendiendo esta posición que tenemos los consumidores. Lamento profundamente que en esta comisión hoy estén los proveedores y no estén los consumidores ni los afectados ni las asociaciones de consumidores. Esta mecánica de funcionamiento de la Comisión de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia no puede ser ignorada.

Concretamente, mi pregunta es por qué no se convoca a las asociaciones de consumidores, con el objetivo de que se expresen con respecto a la manera en que se pretende alivianar la carga de este tremendo problema que están atravesando los proveedores de servicios de turismo, de hotelería y de gastronomía.

Este tema no termina acá, sino que continuará en la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Nosotros vamos a seguir apoyando el proyecto, porque creemos que tiene condiciones que nos han permitido incorporar modificaciones -sobre todo el proyecto del diputado Fernández Patri- para equilibrar la balanza en pos de proteger el interés económico de estos pequeños proveedores del servicio de turismo, gastronomía y hotelería.

Pero tengamos cuidado. Lo digo con todas las letras y con la autoridad de creer que hay algo que está ocurriendo en la Argentina -que sobre todo viene ocurriendo en la historia de nuestros procesos políticos- que es que la adquisición de derechos no se puede retrotraer. Cuando un derecho se adquiere, no podemos volverlo para atrás. Jurídicamente, esto se llama principio de no regresividad.

En esta Cámara y en esta comisión, el derecho de los usuarios y de los consumidores tiene legisladores que lo defienden y que no lo van a transar por más emergencia que exista en toda la Argentina.

SR. PRESIDENTE MESTRE Señor diputado: con el respeto que le tengo, me permito también hacerle saber lo que expresé al inicio de la reunión y que pensé que había quedado aclarado.

Dada la importancia de este proyecto de ley para ser declarada la emergencia y darle herramientas al sector turístico para mantener en actividad más de un millón de puestos de trabajo, es que convocamos a esta reunión de comisión en forma urgente apenas recibimos el giro de la Comisión de Turismo.

Repito que siempre fue la idea emitir dictamen en el día de hoy y consensuar cambios, que son los cambios que nosotros estamos proponiendo y que el sector está pidiendo. Me remito no solamente a la declaración de emergencia, sino también al plazo -al que ningún diputado oficialista ha hecho alusión- y a incluir todas las actividades del sector y, fundamentalmente, lo que ya se expresó respecto de los beneficios fiscales, laborales, financieros y tributarios que nosotros impulsamos en el dictamen de minoría.

Por lo cual, si hubiese voluntad política del oficialismo hoy, estaríamos avanzando en un dictamen consensuado. Lamentablemente, por lo que veo, esa voluntad política no existe.

Sin embargo, diputado Ramón, recalco que los oradores que han hecho uso de la palabra y que no son diputados, son aquellos que han tenido la intención y la actitud de llamar a la comisión para ser escuchados. No es que el presidente de la comisión los convocó.

En cuanto a las asociaciones de consumidores, usted, diputado, ha participado en las reuniones informativas anteriores en las que hemos escuchado la opinión de todas las asociaciones de consumidores respecto de los temas que tenían que ver con el contexto de la pandemia. Lamentablemente, ninguna asociación de consumidores hizo uso de la palabra en relación con el sector turístico y las cancelaciones.

Me parece que también está claro que si queremos defender a los consumidores, tenemos que apoyar el dictamen de minoría por lo que he dicho anteriormente cuando inicié la reunión. Una cosa son los dos artículos que establece el dictamen de mayoría y otra cosa son los seis artículos del dictamen de minoría, en los que en forma pormenorizada se establece cómo es el régimen de cancelaciones y de garantías del cumplimiento del derecho de los consumidores.

Tiene la palabra el señor diputado Cornejo.

SR. RAMÓN Le solicito replicar, señor presidente.

SR. PRESIDENTE MESTRE Después le doy la palabra, señor diputado, con todo gusto.

Tiene la palabra el señor diputado Cornejo.

SR. CORNEJO Muchas gracias, señor presidente. Saludo a todo el sector privado que está presente y al resto de los diputados y diputadas de todos los bloques participantes.

Seré muy breve. Creo que la deliberación pública en la Argentina debe ser genuina, honesta, directa, concreta y sin estridencias, porque las estridencias sirven para un título en un diario, pero no exactamente para encontrar la solución a los problemas. Cuando no se habla claro, es difícil encontrar la solución a los problemas.

Acá se ha dicho que ha caído la recaudación y que hay que ser responsables. Obviamente, creo que hay que ser responsables tanto cuando cae la recaudación como cuando no cae. Quien administra recursos siempre debe ser responsable; cuando esos recursos son propios, va de suyo que tiene que ser responsable porque de lo contrario los perdería, pero cuando administra la cosa pública, administra cosas de terceros y ahí es donde se ve la responsabilidad a tal efecto.

Por más que el discurso "facilongo", en el que todo se resuelve fácilmente, etcétera, no lo diga, la verdad es que toda decisión en economía tiene costos. Todo tiene ganadores y perdedores. Toda decisión en la economía tiene un problema; en algún caso pierden los consumidores, en otros casos pierden los propietarios del servicio que prestan, en otros casos se pierde el capital, en otros casos se pierde el trabajo y en otros casos pierde el Estado.

La pandemia y la solución, o la estrategia sanitaria de esa pandemia -que fue y es la cuarentena-, han generado una parálisis de la economía aún mayor que el bajón que ya teníamos, que era objetivo, concreto y tenía registro público. Teníamos un problema económico y hoy tenemos un problemón económico que no a todos los sectores o subsectores les pega igual.

¿Qué es lo que ocurrió en esta Cámara? Lo que pasó es que se presentaron varios proyectos de emergencia, tanto por parte de oficialistas como de opositores. Algunos más responsables y otros no tanto -en términos de lo que se está hablando ahora-, pero todos los proyectos coincidían en declarar la emergencia; todos.

Todos esos proyectos que planteaban declarar la emergencia se agruparon en la Comisión de Turismo. La mayoría de ellos -o todos- daban claros y contundentes beneficios fiscales a las empresas y a los prestadores. Algunos tenían diferencias sobre cómo se trataba a los consumidores; efectivamente, algunos diferían respecto a hacer devoluciones obligatoriamente o no, etcétera, etcétera.

El dictamen que tratamos en la Comisión de Turismo contiene los dictámenes que ahora están a la vista en esta comisión que preside el diputado Diego Mestre. El dictamen de mayoría que triunfó en la Comisión de Turismo no declara la emergencia. De ninguna manera declara la emergencia ni da beneficios fiscales, sino que ofrece un plan de promoción al turismo -la verdad, bienvenido sea-, que es el programa que anunció el ministro Lammens. Creo que el sector no lo rechaza, pero convengamos que es para las empresas, prestadores y monotributistas que queden en pie y puedan acceder a ese plan promocional.

El dictamen que nosotros impulsamos, que fue minoritario y está a la vista de esta comisión, da claros beneficios fiscales en materia de ganancias, en materia de IVA, y establece pautas para cada uno de estos impuestos. ¿Por qué nuestro dictamen de minoría plantea estos temas? Porque es lo que todo el sector necesita, tanto el de los grandes como el de los chicos. Los chicos, obviamente, por razones objetivas. Los grandes por la carga laboral que tienen y porque obviamente su capital, al ser mayor, también necesita esos beneficios fiscales.

La Argentina entró en esta cuarentena sin discutir si estuvo bien o mal -ya llevamos casi más de cuatro meses en esta situación-, pero lo hizo sin ahorros, sin financiamiento y sin moneda. Para el sector privado significó un gran punto entrar sin ahorros; no fue gratuito entrar a esta cuarentena así como así, no era que nadie iba a perder o que iban a perder unos poquitos, o los privilegiados, o los grandes sectores económicos. No era así.

¿Cuál es el punto aquí? Que esta actividad, a diferencia de la mayoría de los sectores económicos de la Argentina, no puede recuperarse ni sostener si no es con incentivos fiscales como los que planteamos oficialistas y opositores en los proyectos de emergencia.

Esos proyectos de incentivos fiscales no significan lo mismo para el turismo que para otras actividades económicas porque el turismo tardará muchísimo en reactivarse. Se tardará lo que sea necesario para abandonar el miedo al servicio turístico, a los vuelos, al transporte interurbano y de larga distancia; se tardará lo que haga falta para transitar libremente entre las provincias. Es decir, va a pasar muchísimo tiempo para que se normalice esta situación.

Por eso, no se entiende por qué no se aprueba una ley de emergencia concreta ahora, cuando en diciembre -antes de la pandemia- se declararon nueve emergencias. ¿Por qué hoy no puede declararse la emergencia del turismo, con todo lo que ello implica? No se trata de un título solamente, sino de las facultades constitucionales para exceptuar de impuestos, gravámenes y demás al sector turístico.

¿Es lo mismo un plan de promoción que un plan de emergencia con beneficios fiscales? No, categóricamente; no es lo mismo. Un plan de incentivos fiscales es para que no quiebren las empresas; hay empresas que están cerrando. Los gráficos de contagios y demás son útiles para entender la estrategia sanitaria -así y todo, están bastante en discusión entre los epidemiólogos, los especialistas internacionales, la propia Organización Mundial de la Salud, aunque démoslos como ciertos-, pero no les sirven a las empresas, ni a las micropymes ni a la mayoría de las empresas familiares. Terminemos de hablar de la gran empresa porque, en realidad, en la cadena del turismo, la mayoría de las empresas que prestan servicios turísticos en los lugares más recónditos de nuestras provincias y de nuestro país son empresas familiares. Por eso hay que declarar la emergencia.

En este punto, quiero hablar del sector privado, en particular, que trabajó este proyecto de emergencia con varios de nosotros y con el diputado Fernández Patri. El sector privado aportó cosas, explicó su situación y nosotros, en representación del interés general, tomamos algunas de sus recomendaciones. Muchas eran muy sensatas e importantes de sostener, otras las dejamos de lado.

Las pusimos en el proyecto de emergencia y en el dictamen que terminó siendo de minoría.

Ahora bien, yo escuché a Aldo Elías, presidente de la CAT, al inicio de la reunión y, si me lo permite, me gustaría pedirle una aclaración; si no, me la dará en forma privada.

Cuando él pide grandeza a los sectores políticos, quiero saber a quién se la pide, y si lo hace a los bloques de oposición, que estamos apoyando el proyecto de minoría que consensuamos con ellos. No sé qué más grandeza podemos tener nosotros, si estamos planteando exactamente lo que consensuamos con el sector privado.

Si en cambio se la pide al oficialismo, para que conceda al proyecto de emergencia, apoyo ciento por ciento a Aldo Elías, me pongo en su lugar, y la verdad es que sé que la está pasando feo, como buena parte de la cadena de turismo.

Por eso, para una deliberación clara, todos tenemos que hablar claramente, no con chicanas, sino con realidades; la situación del sector turístico es distinta a la de otros sectores.

Por último, la recaudación se ha caído y se extrema la necesidad de actuar con responsabilidad en la administración de la cosa pública. Desde luego que es claro que la recaudación ha caído mucho tanto en el Estado nacional como en las provincias. A quienes dependían de sus recursos propios les han disminuido más y han perdido mucho. Quienes dependían menos de los recursos propios también se han visto afectados, con lo cual, la recaudación es un dato de la macroeconomía y del parate de la economía derivado de la estrategia sanitaria.

Ahora bien, si hay que tomar decisiones -y aquí hay siempre perdedores y ganadores, como en toda decisión económica- tenemos que discutir claramente cómo está cubriendo el déficit el gobierno nacional. ¿Cómo está cubriendo esa caída de recaudación? Con emisión.

La emisión es un financiamiento no genuino; ni siquiera podríamos definirla como financiamiento. Pero finalmente, no le veo otra salida al Estado nacional que no sea por el andarivel de fabricar billetes y generar recursos por esa vía. Con lo cual, no nos vamos a poner en ortodoxos -con menos razón quienes no lo somos en materia económica- ni vamos a pedir que no se impriman billetes o que no se emita.

Ahora bien, queremos discutir a dónde va esa emisión. Porque si la emisión va a ser solo para sostener el Estado y no para que no quiebren las empresas, queremos discutir ese punto. Lo que se está discutiendo acá, en el fondo, es qué hacemos con la emisión. ¿Es facultad pura y exclusiva del Estado nacional y del gobierno? No; es de los tres poderes del Estado y, en particular, también del Poder Legislativo.

Para terminar, por un lado aquí se señaló un aspecto reglamentario -bienvenido sea cuidar las normas, y así debemos regirnos en un Estado de derecho- referido a que no se podía cambiar el dictamen; pero, paralelamente, desde el mismo bloque se dijo que los cambios se podían producir en la Comisión de Presupuesto y Hacienda.

Resulta que en la Comisión de Presupuesto y Hacienda -así se dijo- se evalúa la responsabilidad fiscal del Estado. Me parece muy bien; en verdad, celebro que la Argentina trabaje así. Si hubiésemos sido siempre así no hubiéramos tenido los déficits recurrentes que originaron deudas. La verdad es que no ha funcionado siempre así, pero si ahora va a funcionar la Argentina así, que el filtro de la responsabilidad fiscal esté en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, bienvenido sea.

Pero entonces deberíamos haber aprobado los dictámenes de emergencia en la Comisión de Turismo, tanto de oficialistas como de opositores. Ya que allí somos despilfarradores seriales, los hubiésemos aprobado de modo de llegar a la Comisión de Presupuesto y Hacienda para que rechace los beneficios fiscales.

En realidad, según lo que se dijo recién, estamos llegando a la Comisión de Presupuesto y Hacienda para que allí se vea si se van a dar los beneficios fiscales. Entonces, no se entiende muy bien. Si lo que están haciendo es negociar con el sector privado, para que el Poder Ejecutivo le dé beneficios fiscales, pues blanquéenlo; me parece bien. Están negociando con el sector privado para darle beneficios fiscales y me parece bien; díganlo, cada cual va entonces con su dictamen y vemos cómo hacemos. Incluso, si podemos llegar a un acuerdo en el plenario de la Cámara, bienvenido sea, modificamos los dictámenes allí y demás.

Se necesita que no dilatemos tanto porque el sector, y fundamentalmente los más chicos, las empresas familiares, requieren esos beneficios fiscales ya. Pero ya significa ahora.

Y esa seguridad jurídica, que la da una ley, es para todo el sector privado, que es el que da empleo genuino, el que cuida de estos servicios y el que, entre otras cosas, contribuye a la armonía social y a la ruralidad. Muchas de las empresas son rurales, incluso, sostienen gente en nuestros campos y desarrollan muchas actividades turísticas. Entonces, me parece que nosotros no podemos seguir en la dilación de una negociación interminable.

Para cerrar, la verdad es que no tengo el ánimo inmediato ni posterior de polemizar. "Argentinos, a las cosas": si es emergencia, es emergencia; si hay beneficios fiscales, que haya beneficios fiscales; si es un plan de promoción de consumo, que sea un plan de promoción. El sector acepta el plan de consumo pero quiere los beneficios fiscales. Si vamos a darlos porque es una decisión del bloque que tiene la mayoría con sus aliados y consigue los votos, nos lo dicen, perfecto. Si no los van a dar, también, pero sometámoslo a votación cuanto antes en el pleno.

Nosotros estamos para colaborar, para conceder si hace falta. En cuanto al sector privado, y en particular a Aldo, a quien conozco desde hace muchos años -es un gran trabajador del turismo-, creo que también el sector privado debe hablar claro acerca de qué demanda al Congreso a esta comisión, a la de Turismo, a la de Presupuesto y Hacienda y al pleno, para ver realmente la responsabilidad de cada cual.

Nosotros creemos haber actuado con grandeza, creemos haber colaborado con el sector privado y haberlo escuchado. No queremos estar en la misma bolsa a la hora de las críticas, por lo menos en la consideración de la CAT y de Aldo en particular, con todo respeto. Muchas gracias.

SR. PRESIDENTE MESTRE Muchas gracias a usted, diputado Cornejo, quien ha sido invitado como autor del proyecto; muy clara su exposición.

Tiene la palabra el diputado Godoy.

SR. GODOY Gracias, señor presidente, y gracias también a la vicepresidenta de la comisión.

Yo soy de Salta, una provincia netamente turística, donde el turismo es justamente una de las principales actividades económicas. En general, desde el Frente de Todos empatizamos y comprendemos la situación que están atravesando las agencias, los monotributistas y los cuentapropistas.

Hace unos días nomás, acompañamos a transportistas y a gente que trabaja en turismo y que la está pasando mal. Han podido recibir alguna de la gran cantidad de medidas que ha desplegado el Estado nacional. Allí ha ido el presupuesto del Estado nacional, a distintas medidas, desde ATP para las empresas y créditos a tasa cero hasta subsidios para sostener el empleo. Precisamente para eso son las ATP.

Allí han ido los recursos del Estado nacional. Hay más de 3 puntos del PBI destinados a que la caída económica no sea tan grave. Veníamos de una situación económica verdaderamente catastrófica, con cientos de miles de puestos de trabajo que se perdieron, con una inflación tremenda, con pobreza. Aquí, en Salta, prácticamente el 50 por ciento de la población está en situación de pobreza.

Y nos agarró una pandemia. Y el Estado, el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner tomaron la decisión de cuidar la salud sin descuidar la economía. Los cuidados y las medidas que se tomaron en términos sanitarios para la vida de los argentinos y de las argentinas están a la vista y son comparables con lo que ocurrió en distintos países del orbe. La caída económica también es comparable a la de todo el mundo. Sin embargo, no todos tomaron medidas sanitarias, y algunos perdieron muchas vidas de compatriotas en el camino.

Nosotros estamos muy convencidos de las bondades que estipula esta ley, de las propuestas políticas, del plan de turismo nacional. Sin entrar en la discusión sobre emergencia sí o emergencia no, me parece fundamental que se implementen medidas para paliar la situación crítica de ese sector. No he escuchado a nadie que no esté a favor de fomentar la actividad mediante apoyos, beneficios económicos, subsidios o la continuidad de las ATP, el sostenimiento de las fuentes de trabajo, medidas de preventa, etcétera. La infraestructura es fundamental. Permite el desarrollo laboral de cada región, así como diversificar la oferta y la estacionalidad del sector turístico. Esto es lo que plantea este proyecto de ley.

En particular, con relación a que se traten aquellos artículos que mencionan a los usuarios y consumidores, escuchaba a un diputado decir que, efectivamente, lo que se busca es incentivar la reprogramación de los viajes y que exista la posibilidad de contar con váucheres para ser canjeados o comercializados.

Estas son las medidas principales que queremos incentivar. Como última medida, está la devolución. Personalmente, yo creo que la mayoría de quienes han sacado un paquete e invirtieron en eso, que buscan a través del turismo pasear, conocer y tener calidad de vida, la opción de la devolución seguramente va a ser la última. Pero lo que queremos es que la opción sea justamente esa, para que el turismo vuelva a andar.

Se necesitan medidas que tengan actualidad y vigencia en el plazo inmediato. Estos son los beneficios fiscales, de los que hablaron diputados y diputadas de mi bloque. No olvidemos que se está discutiendo una moratoria, a la que podrán entrar las mipymes y las grandes empresas del sector turístico, pero también los demás sectores de la actividad económica. Eso se está discutiendo en este momento en esta Cámara de Diputados.

Pero, además de las medidas fiscales actuales, hay que pensar en el día de mañana. Si no se piensa en cómo reactivar el sector, la industria turística, el día de mañana va a ser todo muy difícil. No se puede pensar solamente en términos de emergencia fiscal. Lo que pretende el proyecto de ley que estamos proponiendo es lograr que se empiece a planificar viajes para el año que viene, que haya infraestructura para diversificar, que se sostengan las empresas y que nuevamente empiece a haber un movimiento del turismo.

Aquí, en Salta, por ejemplo, durante las últimas semanas empezó a moverse incipientemente el turismo interno. Lógicamente, hubo muchas restricciones, y muchos cuidados y miedos por parte de los pobladores. Me refiero a localidades como Cachi o Cafayate, que tal vez resultan más conocidas porque viven muchísimo del turismo y, en menor porcentaje, de la producción agrícola. Pero nosotros también, desde Salta, queremos que empiece a funcionar.

No solamente es el Estado nacional el que va a brindar esas herramientas. Muchas provincias han empezado a dictar leyes de promoción fiscal. Salta lo ha hecho. Hace una semana fue aprobada una ley por ambas Cámaras. Tenemos una Legislatura bicameral que sancionó una ley de promoción fiscal, y no tengo dudas de que muchas provincias lo van a hacer.

Antes de continuar, quiero compartir la opinión de que tendríamos que haber recibido a representantes de consumidores y usuarios. Que ya los hayamos recibido en otras reuniones por otros motivos o por motivos más generales no es argumento para no haberlos invitado a opinar en particular sobre este proyecto de ley. Podríamos usar el mismo argumento y decir que los representantes de las agencias de turismo ya han opinado en la Comisión de Turismo, y que por tanto no hace falta que opinen acá. No. La idea es que estemos todos y podamos escuchar a todos los sectores. En este sentido -y lo digo con mucho respeto-, hubiese sido oportuno y pertinente invitarlos.

Finalmente, las medidas que está llevando adelante el Estado nacional, nuestro gobierno, nuestro presidente y nuestra vicepresidenta, tienen que ver con lograr la sostenibilidad de todos los sectores de la economía, empezando por aquellos que están en situación de mayor vulnerabilidad. En Salta tenemos 320.000 beneficiarios y beneficiarias del Ingreso Familiar de Emergencia, un recurso sin el cual se verían en una situación verdaderamente calamitosa. Allí, entonces, el Estado puede estar presente.

En cuanto a la recaudación, como en todas las provincias del NOA y del NEA, entre un 75 y un 80 por ciento depende de recursos nacionales coparticipables y de otra naturaleza. Allí también ha estado el Estado nacional destinando recursos para los gobiernos de las provincias, para la gente de las provincias, sobre todo de aquellas que, como la nuestra, vienen de una situación de asimetría histórica. Me refiero a las regiones del NOA y del NEA.

Este proyecto busca eso. Estamos muy convencidos de sus bondades. Creo que no he escuchado a nadie estar en contra. Sin duda alguna que todo es perfectible. Además, estamos en un momento único. No hay nada comparable en la historia respecto de esta situación y de cómo salir, porque verdaderamente los especialistas no pueden decirnos cuándo va a terminar. Lo que sí podemos hacer es ser propositivos y buscar leyes que beneficien a los distintos sectores.

Claramente, el turismo -insisto- es uno de los sectores más perjudicados. Por eso decimos que los cuatro ejes que propone este dictamen -el de la preventa, el de la inversión en infraestructura, el del auxilio a prestadores y empresas a través de subsidios y de ATP, y el de las reprogramaciones- están pensados para el futuro, mientras que las normas moratorias que buscamos implementar ahora están pensadas para el presente. Ese es el motivo por el cual quería plantear algunas de estas cuestiones.

Por supuesto, agradezco a todas y a todos los que participaron de esta reunión.

SR. PRESIDENTE MESTRE Gracias, diputado.

Tiene la palabra el diputado Juan Martín.

SR. MARTÍN Gracias, señor presidente.

Buenas tardes a todos los colegas que forman parte de la comisión. Gracias por dejarme hacer uso de la palabra. Agradezco a las autoridades presentes y a las asociaciones, que son un testimonio vivo de lo que está atravesando el sector turístico, hotelero y gastronómico.

No quiero ahondar en la situación crítica general que bien describieron ellos mismos, ni en los datos que aportó el diputado Cacace, pero sí quiero detenerme en una situación muy particular de un universo que realmente hoy atraviesa la tormenta perfecta. Natalia y Marcelo lo describieron muy bien en esta comisión, como lo hizo María Lucila Roth en la Comisión de Turismo de esta Cámara de Diputados de la Nación. Ellos, así como más de 5.000 argentinos y argentinas, son titulares de una pyme, una pequeña agencia de turismo.

Testimonios como los de Lucila y Natalia, con la voz quebrada pidiendo auxilio, nos vuelven a interpelar a todos. No saben cómo seguir; cómo les vamos a hablar del futuro y de la potencial reactivación y recuperación económica si no saben cómo van a atravesar el presente.

Parece una falta de consideración a esa angustia que están expresando que no les estemos brindando alternativas concretas para atravesar este presente. Se trata de gente de esfuerzo que quiere levantar las persianas de sus emprendimientos para salir adelante, pero que realmente ya no resisten más. Y no resisten más no solo por la pandemia, sino porque el consecuente aislamiento y sus limitaciones para circular terminaron de conformar esta tormenta perfecta para un sector que en diciembre había recibido un disparo letal con el impuesto PAIS.

En aquel momento, y a partir de la iniciativa del presidente Alberto Fernández, por una medida intempestiva que no les dio margen para acomodarse a la nueva coyuntura, las agencias de turismo prácticamente dejaron de trabajar. Dejaron de hacerlo en plena temporada alta para el sector y sin ninguna medida, anuncio o herramienta que les permitiera atravesar el momento crítico al que fueron arrastradas, por una definición que hoy ya parece una gota de agua en un océano de problemas y dificultades.

Las exposiciones de Natalia Chammas, María Lucila Roth y Marcelo Molas, así como las de todos los hombres y mujeres de este sector tan crítico, son expresiones de impotencia frente a un Estado que les da la espalda, que destrata a los que quieren emprender y sacar el país adelante haciendo lo que quieren y saben hacer, que es trabajar. Pero por una serie de definiciones -que además les son ajenas- no lo pueden hacer desde hace más de seis meses, y en contraposición no reciben casi ninguna herramienta por parte de las autoridades. Por el contrario, todas las acciones de los organismos gubernamentales parecen ir en el sentido opuesto.

Para ser concretos, no cuentan con ninguna precisión respecto del tiempo que durará el aislamiento y las restricciones para circular en el país; no conocen, como ninguno de nosotros, cuál es el plan para salir en forma administrada del confinamiento. Con una medida que carece de fundamentación acabada se impide sin matices la aeronavegación hasta septiembre, aun en los casos en los que no existe circulación viral, como en muchas de las provincias de nuestro país, y sin ninguna precisión respecto de cuándo se va a revisar. Tampoco tienen precisión con respecto al transporte terrestre de media y larga distancia y la posibilidad de operar en el país.

Las pequeñas agencias de turismo fueron las primeras en dejar de trabajar, en el mes de diciembre, y serán las últimas en volver a hacerlo, y ni siquiera saben cuándo. Esa incertidumbre hace inviable su sostenimiento.

Por eso el proyecto de emergencia que obtuvo dictamen de minoría en la Comisión de Turismo intenta dar cuenta, a partir de medidas de apoyo, ya sean laborales, financieras o tributarias, de la realidad de este sector.

Conocemos de primera mano que la emergencia que se impulsa no logra dar cuenta acabada de todos los problemas de estas agencias. Como bien decía Marcelo Molas en su exposición, y lo repetía el presidente de la Comisión de Turismo, diputado Alfredo Cornejo, se trata en su gran mayoría de agencias que son empresas familiares donde los problemas estructurales que afrontan van desde el pago de servicios y alquileres hasta su subsistencia familiar. Somos conscientes de esto.

Por eso el proyecto de emergencia propuesto lo consideramos como un primer paso que brindaría aportes concretos que aun de forma parcial les permitiría contar con herramientas concretas para subsistir y atravesar a duras penas esta tempestad, esta tormenta perfecta.

Bien decían muchos de los que hicieron uso de la palabra que si las pequeñas empresas quiebran nos enfrentamos al peor de los universos; para esas familias, claro está, porque van a enfrentarse a la desesperación y a la angustia de perder su fuente de ingresos, pero también para los consumidores, que no van a tener dónde reclamar reprogramaciones y mucho menos devoluciones.

Es por eso que el dictamen de minoría que impulsamos tiene como principio general la reprogramación de los paquetes turísticos apelando al buen entendimiento con los usuarios habida cuenta de esta situación excepcional. En caso de que no fuere posible se prevé un desagregado bien particularizado donde tratamos de contemplar cada situación para que la responsabilidad no caiga en el eslabón más frágil de la cadena, que son las pequeñas agencias de turismo.

Señor presidente, como bien decía el diputado Cornejo, esto no se trata de un capricho. Si insistimos con la declaración de la emergencia no lo hacemos en vano. El sector necesita un Estado que a lo largo de su historia ha utilizado las emergencias cayendo en muchos casos en la banalidad y en la sobreactuación, para que en esta situación en particular se conecte con mucha empatía a una realidad cotidiana que realmente están expresando nuestras agencias de turismo, para dar un mensaje claro. Ese mensaje claro tiene que ser "acá estoy para acompañarte".

Entiendo que nuestro mandato en este recinto es darles justamente ese mensaje: "Acá estamos, Lucila", "Acá estamos, Marcelo", "Acá estamos, Natalia", "No están solos". Sabemos que de ello dependen miles de fuentes de trabajo genuino; son hombres y mujeres de esfuerzo que no quieren sumarse a las filas de los compatriotas que requieren de la ayuda estatal para salir adelante.

Por eso, señor presidente -y en esto insistimos-, entiendo que nuestro desafío hoy es que esta comisión no se quede en meras declaraciones de voluntad. De manera urgente tenemos que encontrar una alternativa, una herramienta, para que este sector que viene atravesando una situación muy compleja pueda pasar esta tempestad, llegar a buen puerto y así emprender nuevos viajes.

Si la voluntad expresada por todos los diputados preopinantes se encuentra presente, tenemos la responsabilidad de hacerlo realidad, y no solamente por las empresas, por estas pequeñas agencias de turismo; lo tenemos que hacer también por sus familias, por los consumidores que, si no, no van a encontrar ninguna respuesta, y lo tenemos que hacer también por el futuro de nuestro país. Estamos a tiempo, como bien decía el diputado Cornejo, de dar una herramienta concreta, un aporte y una solución normativa que dé cuenta de sus realidades.

Reitero: estamos a tiempo, señor presidente.

SR. PRESIDENTE MESTRE Tiene la palabra la señora diputada Márquez.

SRA. MÁRQUEZ Señor presidente: saludo a los diputados y a los representantes de las asociaciones que han participado en la reunión.

Me gustaría decir que el proyecto en análisis en esta comisión se manifiesta respecto de la relación de consumo de conformidad a la normativa vigente aplicable. También tiene en consideración la particular situación de la emergencia que todos los diputados preopinantes han mencionado.

Esta emergencia ha provocado una profunda crisis económica tanto para los prestadores como para los particulares contratantes y ha generado esta incertidumbre de derechos y responsabilidades. Además, por su naturaleza imprevisible presenta todos estos interrogantes y la temática que hoy se ha mencionado, que no voy a reiterar para no abundar en ese sentido.

En particular presenté un proyecto de resolución que contempla algunos de estos puntos y que están contenidos en la iniciativa que hoy estamos analizando.

Como dije recién, en esta comisión, acorde a su temática en particular, se analiza los temas enumerados por las asociaciones de turismo que estuvieron presentes y lo que han dicho otros diputados del oficialismo, quienes han mencionado que esta propuesta en análisis es perfectible mediante otros proyectos como, por ejemplo, el de moratoria. Esto quiere decir que su tratamiento no se acota al día de hoy y que, por lo tanto, nada obsta a que se recepten, en este o en otros proyectos, soluciones posibles atendiendo a criterios de razonabilidad, teniendo en cuenta que este plan también promociona el sector turístico y, como dijo el diputado Cornejo, ese sector no lo ha rechazado.

Por lo tanto, creemos que es posible continuar el diálogo y el tratamiento en esta situación particular de crisis ya que con este proyecto se está dando respuestas a esa incertidumbre de la que hablaba recientemente.

Por este motivo, vamos a apoyar el dictamen de mayoría.

SR. PRESIDENTE MESTRE Tiene la palabra el señor diputado Rauschenberger.

SR. RAUSCHENBERGER Buenas tardes, señor presidente, señoras y señores diputados, participantes e invitados que están formando parte de este debate.

Quiero agradecer a todos la oportunidad de tratar este proyecto, un tema muy importante para la economía de nuestro país.

Mis compañeros de bloque han dicho casi todo, pero quisiera hacer algunas apreciaciones puntuales porque aquí se mencionó que, en el momento de entrar en la pandemia, la Argentina se encontraba sin crédito y sin ahorro. Creo que la Argentina, al 10 de diciembre de 2019, cuando asumió Alberto Fernández, ya estaba sin ahorro, sin crédito y con un porcentaje de deuda del 90 por ciento sobre el producto bruto. Es el país que recibió nuestro presidente y, por supuesto, a partir de la pandemia esto se profundizó y se agravó.

Hoy nos encontramos en una situación de caída de la actividad económica y de la recaudación -como aquí se mencionó- y estamos tratando este proyecto y proyectos en conjunto sobre una iniciativa para reactivar y poder recuperar un sector tan importante como nuestro turismo.

Quiero rescatar las palabras del diputado Fernández Patri, que creo que resumen un poco la posición de nuestro bloque. El compañero resaltó la cuestión de la responsabilidad porque por ahí se habló también de haber sido derrochadores seriales, y nosotros lo que queremos ser es responsables. Me pregunto cuál es el sentido y el calificativo que tenemos que usar en el caso de aquellos que acompañaron y formaron parte de un gobierno que tomó 86.000 millones de dólares de deuda para fugarla o para pagar deuda.

Nosotros queremos ser responsables y eso significa administrar. La responsabilidad en la administración hay que declamarla y ejercerla. Esa es la responsabilidad a la cual se estaba refiriendo el compañero y que nosotros queremos tener como bloque, en el que entendemos todas las necesidades que tiene el sector y queremos aportar soluciones para dar respuesta a esas necesidades.

Sin embargo, estas medidas que se están planteando en el dictamen de minoría tienen un costo fiscal. No veo que el proyecto establezca cuáles son los recursos que vayan a cubrir ese costo fiscal y, por lo menos en mi provincia, La Pampa, toda aquella ley que no tenga especificado el financiamiento es inconstitucional y se tiene por no válida.

Por eso creo y apelo al diálogo en el sentido de buscar las herramientas para poder dar la mejor respuesta al sector. Una de las herramientas es el plan de apoyo al turismo que el gobierno propone y que piensa en la pospandemia, cómo salimos de esta crisis. Como dijo el diputado Fernández Patri, también trabajar en las ATP y en aquellas medidas que el sector pide y que podamos llegar a instrumentar. Todavía falta un paso, que es la Comisión de Presupuesto y Hacienda.

Con respecto al tema fiscal, se está discutiendo en la Comisión de Presupuesto y Hacienda el proyecto de moratoria amplia -como ya lo dijo también el compañero diputado Lucas Godoy- que contempla a todos los sectores y actores de la economía; incluso es justamente una moratoria ampliada para todos los contribuyentes.

Por eso nuestra posición es ver de qué manera esa moratoria se aprueba -porque incluso hoy no se emitió un dictamen, sino que hubo un gesto de apertura del presidente de la comisión en el sentido de seguir debatiendo y que para el martes que viene podamos fijar la posición en un dictamen- y si esa moratoria general contempla o no los reclamos que el sector está planteando. Luego sí analizar si existe otra alternativa, como lo planteaba el diputado Fernández Patri, en el sentido de lo que podamos aportar para el sector del turismo, porque -como lo dijimos en la comisión- nosotros queremos salvar empresas y también personas.

Por eso -creo que aquí también se mencionó- está muy bueno que estén presentes las asociaciones que representan al sector desde el punto de vista de los proveedores, pero la competencia de esta comisión específicamente es la defensa del consumidor y del usuario. Nos hubiera gustado que, más allá de que hubo reuniones anteriores -como mencionó el presidente- con asociaciones de consumidores, para este tema en particular hubiéramos escuchado hoy la voz de los consumidores y de los usuarios, que son a quienes nosotros también tenemos que representar.

Hechas estas consideraciones y teniendo en cuenta la vocación de diálogo y que tenemos una instancia más en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, le agradezco, señor presidente, por haberme permitido hacer uso de la palabra.

SR. PRESIDENTE MESTRE Tiene la palabra la señora diputada Gabriela Lena.

SRA. LENA Muchas gracias a todas las asociaciones que están presentes por participar. Buenas tardes a todos los diputados y diputadas.

La verdad es que, respecto de este tema, si esta situación algo nos ha dejado en claro es haber podido visibilizar la situación del turismo y la importancia que tiene para nuestro país. No solo quiero hablar del sector hotelero, gastronómico, de bares y restaurantes y demás, sino todo lo que se mueve alrededor del turismo, desde los comercios hasta los artesanos y artistas, que todos en este contexto se han quedado sin trabajar y en una etapa difícil.

Como todos los temas se relacionan -y por eso no me parece mal- disiento con los amigos que están planteando que en esta comisión tendríamos que haber recibido únicamente a los consumidores. Todos los temas en la Cámara y todas las comisiones se interrelacionan. Quienes integramos la Comisión de Comercio hemos recibido a los representantes de los comercios de CAME, quienes plantearon también la importancia de la baja en los ingresos del turismo y de la repercusión que tenía en todo el sector comercial de nuestro país. Así que no me parece que tengamos que tratar este tema en esta comisión solamente con los usuarios y únicamente considerar la defensa del consumidor.

Cuando tuvimos esa reunión en la Comisión de Comercio y hablaron de las ATP y de los créditos a tasa cero, no solamente el sector comercial relacionado con el sector turístico, sino todos los sectores turísticos en general con los que hemos hablado de la provincia de Entre Ríos -a la que represento- dejaron en claro y manifestaron lo dificultoso que fue tramitar las ATP y acceder a los créditos a tasa cero. No es que todo fue tan fácil y que las ATP y los créditos a tasa cero vinieron a resolver el problema de todos. Lamentablemente muchos quedaron afuera, y muchos de ellos justamente tienen que ver con el sector turístico.

Hoy nosotros vemos las ciudades que viven del turismo y la verdad es que representan la tristeza y los sueños de no poder seguir con una actividad y con un trabajo digno. Nadie dice que el proyecto de ley que propone el oficialismo sea malo. Lo que decimos y lo que dicen también quienes están en el sector es que la solución la necesitamos ya, ahora. No podemos esperar a ver qué es lo que queda para después aplicar el plan nacional de fomento al turismo y demás.

Como dijo el diputado Alejandro Cacace, con mucha facilidad en diciembre hemos declarado tantas emergencias y no veo por qué no podemos avanzar sobre esta emergencia turística.

Que no me vengan a decir que no tenemos respuestas fiscales o que proponemos un proyecto de ley que no tiene respuestas fiscales, la verdad es que la respuesta fiscal son las empresas que se van a cerrar si nosotros no las ayudamos ahora. Después, la empresa que cerró ni siquiera tiene la posibilidad de pagar ningún impuesto porque no existe más. Entonces, hay cosas que no podemos dejar de ver.

No repetiré lo que dijeron un montón de diputados de mi sector con quienes comparto al ciento por ciento todo lo que expresaron y, sobre todo, lo que dijo el diputado Cornejo, presidente de la Comisión de Turismo. Lo que sí manifiesto es que nosotros debemos avanzar sobre la emergencia turística en serio.



El dictamen de la Comisión de Turismo -emitido en minoría- es el que está reclamando el mismo sector que nos está pidiendo a cada uno de los legisladores de los distintos partidos que no lo dejemos solo, que no lo abandonemos y que caminemos a su lado. Entonces, no podemos abandonarlo. Debemos seguir apoyándolo.

Una vez sancionada la ley de emergencia, si tenemos que avanzar en el proyecto de ley de promoción del turismo, capacitación y demás, lo haremos porque se trata de un sector muy importante no solo para la economía nacional, sino sobre todo para la regional, que es la que uno vive todos los días porque habita el mismo ámbito.

Me parece que no podemos dar muchas más vueltas: el proyecto de ley de emergencia tiene que sancionarse ya.

SR. PRESIDENTE MESTRE Tiene la palabra el señor diputado Fernández Langan.

Sr. Fernández Langan.- Señor presidente: en primer lugar, agradezco la participación de las asociaciones porque es muy importante que presencien este debate.

Creo que a ninguno de los aquí reunidos le escapa que el sector turístico del país se encuentra atravesando una situación crítica y única. El cierre de las fronteras, sumado a la imposibilidad de circulación interprovincial, generó un doble perjuicio: por un lado, a los usuarios y consumidores, a los clientes con pasajes y paquetes turísticos que se vieron imposibilitados de usarlos ; y, por el otro, a las empresas que al no haber podido desarrollar su actividad, deberán restituir el importe de los pasajes, hoteles y paquetes turísticos adquiridos a los usuarios y consumidores.

Estamos de acuerdo con la necesidad de tomar medidas a favor del sector turístico para que pueda transitar la situación actual. Sin embargo, este accionar debe ir más allá de una manifestación de buenas intenciones; debe contemplar un conjunto de herramientas eficientes y concretas tendientes a lograr la pronta recuperación del sector.

Coincidimos en que el plan de fomento propuesto por el oficialismo es un comienzo. Sin embargo, debido al tenor de la crisis imperante, creemos no que no es suficiente. El sector requiere la aplicación de las medidas concretas que hoy debatimos y que están enumeradas en nuestro dictamen, que por el momento es de minoría. Aclaro que desde el inicio del tratamiento de esta temática venimos trabajado mucho y recogiendo las necesidades del sector.

Señor presidente: hemos escuchado y debatido mucho este tema, la posición de nuestro interbloque es muy clara y consideramos que es el momento de tomar una determinación. Así como desde el comienzo de la pandemia la emergencia fue declarada en distintas materias, también creemos vital declarar la emergencia turística. Al respecto, hay dos dictámenes que muestran la situación de manera clara y determinante, y me gustaría que los bloques que muchas veces apoyan al oficialismo en distintos contextos -varios muy vinculados a los consumidores y a los usuarios-, tanto en el recinto como en las comisiones, piensen dos veces y acompañen a uno de los sectores que más ayuda necesita.

SR. PRESIDENTE MESTRE Estamos llegando al final de la reunión. Si no hay más diputados de la comisión que quieran hablar, tiene la palabra el señor diputado Menna, invitado como autor del proyecto.

SR. MENNA Señor presidente: agradezco mucho la posibilidad de hacer uso de la palabra.

A partir de lo expresado por los representantes de los distintos sectores, creo que está claro, a raíz de lo que cada uno palpa en las distintas provincias y lugares donde vive, que no podemos estar discutiendo si hay una situación de emergencia o no. Más allá de lo que en definitiva se resuelva o de lo que la ley alumbre, hay una situación de emergencia.

Más temprano, FEHGRA advirtió que el 70 por ciento de los establecimientos hoteleros y gastronómicos corre el riesgo de cerrar. Eso mismo lo escuchamos en los lugares donde vivimos.

A raíz de la advertencia, y más específicamente de la comunicación desesperada de muchos vecinos propietarios de hoteles y de cabañas en la provincia del Chubut, a principios de abril presentamos uno de los proyectos de ley que dan vida a los dictámenes en consideración.

En ese entonces, aunque todavía no se avizoraba una cuarentena tan extensa -simplemente parecía que iba a ser de quince días iniciales y como máximo de quince días más-, se notaba la desesperación de quienes tenían que afrontar el pago de costos fijos, salarios y demás, sin facturar un solo peso.

La misma situación con característica federal y distintos matices se reproduce a lo largo y ancho del país. Sin embargo, a diferencia de otras actividades, acá no existe la centralización en un determinado lugar. Aunque hay provincias con mayor o menor importancia turística, el problema está en todo el país y afecta a grandes, a medianos, a chicos, a empresas familiares, a autónomos, a cuentapropistas, a guías de turismo, a guías de pesca y a transportistas. Este es un problemón que realmente afecta la supervivencia laboral y empresarial de un sector que emplea más de 650.000 personas.

Asimismo, como tantas veces se dijo, el turismo es el cuarto complejo exportador de la Argentina. Sin embargo, está en juego el interés del capital social que fue formando a la Argentina con el correr del tiempo. Ese capital nos permitió crecer en la receptividad del turismo extranjero con independencia de los gobiernos. Entonces, si lo perdemos, si no logramos que sobreviva a esta situación de crisis, el país va achicarse en ese aspecto.

Según mi opinión, la emergencia está. No se trata de una cuestión partidocrática ni de una disputa entre blanco y negro, sino de que todos buscamos la mejor solución. No se trata de una ley de promoción, sino de salvataje a todos los establecimientos y a las personas humanas y jurídicas incluidas en la ley de turismo.

Creo que la declaración de la emergencia no es un capricho sino, como decía el diputado Cornejo, un fundamento constitucional. Por ello, necesitamos las herramientas idóneas contenidas en el dictamen de minoría para mitigar la situación.

No estamos ante dos proyectos que se contradicen, sino que se complementan. El dictamen de mayoría cuenta con herramientas e instrumentos interesantes que apuntan, sobre todo, a incentivar el consumo, pero está orientado a la pospandemia.

¿Qué sentido tendría incentivar el consumo en la circunstancia actual si hay normas restrictivas de circulación, no hay transporte aéreo ni terrestre y muchas veces tampoco existe la posibilidad de transponer un límite interprovincial? Esa no es la solución para el momento actual. El sector está reclamando, con sus diferentes matices y variedades, una normativa de emergencia.

Es cierto que la cuestión declarativa no soluciona nada por sí, pero el dictamen de mayoría tampoco establece herramientas idóneas. Creo que este tema fue suficientemente desarrollado en la Comisión de Turismo y todos sabemos de qué estamos hablando.

La emergencia considera la aplicación de diferentes instrumentos de orden tributario, exenciones y diferimientos, desde la cuarentena hasta dentro de un año. La razón es que hay un consenso unánime de que a este sector la crisis lo golpeará más allá de las medidas restrictivas de circulación. Seguramente el turismo tardará entre uno y dos años en volver a los niveles prepandemia.

Vinculado con las medidas tributarias y el diferimiento fiscal, hay un caso muy ejemplificador y es la declaración jurada del impuesto a las ganancias de 2019 que dará pie a la determinación de anticipos para 2020. Según mi opinión, hay que eximir de dicho pago al turismo. ¿Cuál sería la justicia y la razonabilidad de que ese sector tuviera que tributar anticipos de ganancias para 2020? No es necesario ser ningún genio en economía para darse cuenta de que no habrá ganancias, sino todo lo contrario: quebrantos.

Entonces, qué justicia puede haber para el sector cuando, a pesar de que habrá una mitigación de los problemas, deberá pagará anticipadamente los tributos por ganancias que no existirán.

También se habla de la importancia o de la relevancia de los costos fijos y se reclama como instrumento un anclaje de los ATP o algo similar en la iniciativa. Esto tiene como fin dar previsibilidad y seguridad jurídica al sector, porque muchas veces tener esa certeza será la diferencia entre disponer el cierre o la continuidad de un establecimiento. Lo que se juega no es un tema menor.

Por eso, realmente acá se hablaba de la apelación o de la generación de consensos, pero debemos hacer un chequeo punto por punto de los dictámenes en tratamiento. El dictamen que auspiciamos, el que quedó en minoría en la Comisión de Turismo, se basa en proyectos de diputados del oficialismo y de la oposición y recoge, por ejemplo, iniciativas del diputado Fernández Patri referidas a las exenciones de anticipos y de retenciones.

Justamente el espíritu que nos ha movido es resumir en ese proyecto de ley todos los aportes que consideramos instrumentos para superar o morigerar los efectos de la crisis aportados por el oficialismo y, fundamentalmente, por los denominados autoconvocados, un sector también muy importante que se ha hecho sentir en todo el país. Sentimos que hemos generado un producto legislativo que atiende a esta situación. Invitamos al oficialismo a reflexionar sobre esto, porque repito que no está en juego una cuestión de partidos.

El gobierno de la provincia de Chubut -no es de nuestro signo político- acaba de dictar un decreto declarando la emergencia en el sector turístico. Tal vez ese decreto no cuenta con las herramientas ni los instrumentos concretos, pero acepta que hay una situación de emergencia. Hoy escuchaba al intendente de Puerto Madryn -tampoco es de nuestro espacio político- que luego de hablar con los operadores turísticos de esa ciudad tan importante en materia turística apoyaba la idea de declarar la emergencia turística.

Por eso nos sorprendió gratamente que la semana pasada escuchábamos y leíamos pronunciamientos de algunas cámaras en el sentido de que habían llegado a un acuerdo con el oficialismo a fin de incluir en el proyecto de ley el otorgamiento de medidas tributarias y de ATP.

Por eso veníamos a esta reunión con la expectativa -más allá de si reglamentariamente se puede modificar el dictamen- de trabajar con consenso sobre un documento concreto, donde iba a estar esa apertura y esa disposición que manifestaron las distintas cámaras y los sectores la semana pasada que habían recibido como anuncio del gobierno.

Lamentablemente nos encontramos con que no hay nada de eso; hay una persistencia en sostener el dictamen de mayoría de la Comisión del Turismo que claramente deja insatisfecho a todo el mundo. Todos los sectores, todas las partes de este sector han dicho que la iniciativa no es suficiente ni atinente para morigerar la crisis.

Ratificando lo que decía el diputado Cornejo, nos gustaría tener una precisión sobre ese particular. La verdad es que acá se han expuesto excusas. Invocar los derechos del consumidor sinceramente me parece que es una excusa. Los diputados Martín y Fernández Patri explicaron muy bien la resolución que se arbitra para los conflictos de reprogramación o devolución, que prácticamente es igual en ambos proyectos de ley. Entonces, cómo puede ser que algún diputado diga que tiene un reparo para apoyar este dictamen de minoría fundado en el artículo 42 de la Constitución nacional cuando los dos proyectos, más allá de los detalles, son prácticamente iguales. Ninguna de las dos iniciativas deja sin amparo a ningún consumidor, ni le niega el derecho a la devolución; lo que hace -como bien explicaron quienes me precedieron en el uso de la palabra- es reorientar la cuestión para lograr una solución acordada entre las partes, la reprogramación y la justa composición de los intereses de ambas partes, porque ninguno es el causante de esta situación. Nadie ha incumplido por su propia voluntad sino que hay una situación de fuerza mayor porque existe una decisión estatal que impide cumplir con los contratos.

También han dicho que debemos esperar lo que resuelva la Comisión del Presupuesto y Hacienda con respecto al proyecto de ley de moratoria. Creo que se pone a este proyecto de moratoria como una excusa que no obsta avanzar con lo que nosotros sostenemos en el dictamen de minoría. La verdad, la moratoria no tiene nada que ver con esto, porque se refiere a disculpar, perdonar, permitir la financiación de una deuda tributaria ya devengada. Acá estamos hablando de las obligaciones tributarias que se van a devengar de acá para adelante, durante el año y medio o dos años, lo que dure esta situación. Por más que se apruebe el proyecto de ley de moratoria tal como lo ha enviado el Poder Ejecutivo o de cualquier otra manera no tiene nada que ver con este tema, porque se trata del pago de impuestos atrasados. Es más, incluso podría generar una situación injusta, porque ese prestador turístico que no tiene ninguna deuda, estará en una situación de desventaja con el que la tiene. Por lo tanto, no podemos utilizar argumentos que no tienen nada que ver.

También se habla de responsabilidad fiscal. En tal caso, también podríamos preguntarnos: ¿la resignación fiscal que hará el Estado con la moratoria con qué se va a financiar? Estos argumentos no se han puesto sobre la mesa. Evidentemente, esta situación deja traslucir que están esperando un guiño o una aprobación de otra instancia ajena al Congreso para avanzar y que, en caso de que esto no ocurra -que probablemente sea del Poder Ejecutivo o del Ministerio de Turismo-, no se resolverá esta cuestión.

Si estamos discutiendo y tratando este tema acá, es justamente porque hasta el día de la fecha el Poder Ejecutivo y el Ministerio de Turismo no han presentado ningún plan ni proyecto a fin de superar el trance. Los proyectos se iniciaron, aunque no de manera exclusiva, en la Cámara de Diputados de la Nación.

Por lo tanto, debemos tener la decisión, la determinación y yo diría la autonomía para resolver esta cuestión acá y no dar más vueltas, porque las cartas están sobre la mesa, no hay excusas, y lo que se ha propuesto, instrumentado y previsto como herramientas en lo que al final fue el dictamen de minoría, surge de los planteos concretos que hemos tenido en más de treinta reuniones que mantuvimos con los representantes de todos los sectores. Si queremos que esta reunión sea conducente, debemos sentarnos y analizar punto por punto a fin de establecer hasta dónde estamos dispuestos a avanzar con alguna de esas herramientas.

El dictamen de mayoría, más allá de la cuestión retórica de si se declara o no la emergencia, no incorpora absolutamente ninguna herramienta para mitigar la situación porque no cuenta con ninguna herramienta tributaria, ni con ninguna herramienta en el plano laboral, ni con ninguna herramienta que permita decir cómo va a transitar y superar la situación el sector durante todo este tiempo.

SR. PRESIDENTE MESTRE A continuación hará uso de la palabra la última oradora que ha sido invitada como autora de uno de los proyectos.

Tiene la palabra la señora diputada Matzen.

SRA. MATZEN Señor presidente: en primer lugar, quiero dejar sentada una cuestión que se dijo al pasar sobre los intermediarios. Si bien los estamos protegiendo a través del proyecto, ellos también son consumidores.

Cuando trabajamos el proyecto y lo sociabilizamos con los diferentes actores del turismo, pensamos en redactar una iniciativa que diera respuestas reales a las necesidades que nos manifestaban que tenían.

Los intermediarios también se veían como consumidores y con la obligación de cumplirle al cliente. Ninguno de los prestadores del sector con los que hemos hablado quiere incumplirle al cliente. Por lo tanto, si estamos pidiendo medidas que signifiquen un salvataje, que permitan la continuidad de muchos actores que hoy ven en duda su futuro, justamente es por esa imperiosa necesidad de cubrir a otra de las víctimas, el consumidor.

Las pusimos en el proyecto de emergencia y en el dictamen que terminó siendo de minoría.

Ahora bien, yo escuché a Aldo Elías, presidente de la CAT, al inicio de la reunión y, si me lo permite, me gustaría pedirle una aclaración; si no, me la dará en forma privada.

Cuando él pide grandeza a los sectores políticos, quiero saber a quién se la pide, y si lo hace a los bloques de oposición, que estamos apoyando el proyecto de minoría que consensuamos con ellos. No sé qué más grandeza podemos tener nosotros, si estamos planteando exactamente lo que consensuamos con el sector privado.

Si en cambio se la pide al oficialismo, para que conceda al proyecto de emergencia, apoyo ciento por ciento a Aldo Elías, me pongo en su lugar, y la verdad es que sé que la está pasando feo, como buena parte de la cadena de turismo.

Por eso, para una deliberación clara, todos tenemos que hablar claramente, no con chicanas, sino con realidades; la situación del sector turístico es distinta a la de otros sectores.

Por último, la recaudación se ha caído y se extrema la necesidad de actuar con responsabilidad en la administración de la cosa pública. Desde luego que es claro que la recaudación ha caído mucho tanto en el Estado nacional como en las provincias. A quienes dependían de sus recursos propios les han disminuido más y han perdido mucho. Quienes dependían menos de los recursos propios también se han visto afectados, con lo cual, la recaudación es un dato de la macroeconomía y del parate de la economía derivado de la estrategia sanitaria.

Ahora bien, si hay que tomar decisiones -y aquí hay siempre perdedores y ganadores, como en toda decisión económica- tenemos que discutir claramente cómo está cubriendo el déficit el gobierno nacional. ¿Cómo está cubriendo esa caída de recaudación? Con emisión.

La emisión es un financiamiento no genuino; ni siquiera podríamos definirla como financiamiento. Pero finalmente, no le veo otra salida al Estado nacional que no sea por el andarivel de fabricar billetes y generar recursos por esa vía. Con lo cual, no nos vamos a poner en ortodoxos -con menos razón quienes no lo somos en materia económica- ni vamos a pedir que no se impriman billetes o que no se emita.

Ahora bien, queremos discutir a dónde va esa emisión. Porque si la emisión va a ser solo para sostener el Estado y no para que no quiebren las empresas, queremos discutir ese punto. Lo que se está discutiendo acá, en el fondo, es qué hacemos con la emisión. ¿Es facultad pura y exclusiva del Estado nacional y del gobierno? No; es de los tres poderes del Estado y, en particular, también del Poder Legislativo.

Para terminar, por un lado aquí se señaló un aspecto reglamentario -bienvenido sea cuidar las normas, y así debemos regirnos en un Estado de derecho- referido a que no se podía cambiar el dictamen; pero, paralelamente, desde el mismo bloque se dijo que los cambios se podían producir en la Comisión de Presupuesto y Hacienda.

Resulta que en la Comisión de Presupuesto y Hacienda -así se dijo- se evalúa la responsabilidad fiscal del Estado. Me parece muy bien; en verdad, celebro que la Argentina trabaje así. Si hubiésemos sido siempre así no hubiéramos tenido los déficits recurrentes que originaron deudas. La verdad es que no ha funcionado siempre así, pero si ahora va a funcionar la Argentina así, que el filtro de la responsabilidad fiscal esté en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, bienvenido sea.

Pero entonces deberíamos haber aprobado los dictámenes de emergencia en la Comisión de Turismo, tanto de oficialistas como de opositores. Ya que allí somos despilfarradores seriales, los hubiésemos aprobado de modo de llegar a la Comisión de Presupuesto y Hacienda para que rechace los beneficios fiscales.

En realidad, según lo que se dijo recién, estamos llegando a la Comisión de Presupuesto y Hacienda para que allí se vea si se van a dar los beneficios fiscales. Entonces, no se entiende muy bien. Si lo que están haciendo es negociar con el sector privado, para que el Poder Ejecutivo le dé beneficios fiscales, pues blanquéenlo; me parece bien. Están negociando con el sector privado para darle beneficios fiscales y me parece bien; díganlo, cada cual va entonces con su dictamen y vemos cómo hacemos. Incluso, si podemos llegar a un acuerdo en el plenario de la Cámara, bienvenido sea, modificamos los dictámenes allí y demás.

Se necesita que no dilatemos tanto porque el sector, y fundamentalmente los más chicos, las empresas familiares, requieren esos beneficios fiscales ya. Pero ya significa ahora.

Y esa seguridad jurídica, que la da una ley, es para todo el sector privado, que es el que da empleo genuino, el que cuida de estos servicios y el que, entre otras cosas, contribuye a la armonía social y a la ruralidad. Muchas de las empresas son rurales, incluso, sostienen gente en nuestros campos y desarrollan muchas actividades turísticas. Entonces, me parece que nosotros no podemos seguir en la dilación de una negociación interminable.

Para cerrar, la verdad es que no tengo el ánimo inmediato ni posterior de polemizar. "Argentinos, a las cosas": si es emergencia, es emergencia; si hay beneficios fiscales, que haya beneficios fiscales; si es un plan de promoción de consumo, que sea un plan de promoción. El sector acepta el plan de consumo pero quiere los beneficios fiscales. Si vamos a darlos porque es una decisión del bloque que tiene la mayoría con sus aliados y consigue los votos, nos lo dicen, perfecto. Si no los van a dar, también, pero sometámoslo a votación cuanto antes en el pleno.

Nosotros estamos para colaborar, para conceder si hace falta. En cuanto al sector privado, y en particular a Aldo, a quien conozco desde hace muchos años -es un gran trabajador del turismo-, creo que también el sector privado debe hablar claro acerca de qué demanda al Congreso a esta comisión, a la de Turismo, a la de Presupuesto y Hacienda y al pleno, para ver realmente la responsabilidad de cada cual.

Nosotros creemos haber actuado con grandeza, creemos haber colaborado con el sector privado y haberlo escuchado. No queremos estar en la misma bolsa a la hora de las críticas, por lo menos en la consideración de la CAT y de Aldo en particular, con todo respeto. Muchas gracias.

SR. PRESIDENTE MESTRE Muchas gracias a usted, diputado Cornejo, quien ha sido invitado como autor del proyecto; muy clara su exposición.

Tiene la palabra el diputado Godoy.

SR. GODOY Gracias, señor presidente, y gracias también a la vicepresidenta de la comisión.

Yo soy de Salta, una provincia netamente turística, donde el turismo es justamente una de las principales actividades económicas. En general, desde el Frente de Todos empatizamos y comprendemos la situación que están atravesando las agencias, los monotributistas y los cuentapropistas.

Hace unos días nomás, acompañamos a transportistas y a gente que trabaja en turismo y que la está pasando mal. Han podido recibir alguna de la gran cantidad de medidas que ha desplegado el Estado nacional. Allí ha ido el presupuesto del Estado nacional, a distintas medidas, desde ATP para las empresas y créditos a tasa cero hasta subsidios para sostener el empleo. Precisamente para eso son las ATP.

Allí han ido los recursos del Estado nacional. Hay más de 3 puntos del PBI destinados a que la caída económica no sea tan grave. Veníamos de una situación económica verdaderamente catastrófica, con cientos de miles de puestos de trabajo que se perdieron, con una inflación tremenda, con pobreza. Aquí, en Salta, prácticamente el 50 por ciento de la población está en situación de pobreza.

Y nos agarró una pandemia. Y el Estado, el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner tomaron la decisión de cuidar la salud sin descuidar la economía. Los cuidados y las medidas que se tomaron en términos sanitarios para la vida de los argentinos y de las argentinas están a la vista y son comparables con lo que ocurrió en distintos países del orbe. La caída económica también es comparable a la de todo el mundo. Sin embargo, no todos tomaron medidas sanitarias, y algunos perdieron muchas vidas de compatriotas en el camino.

Nosotros estamos muy convencidos de las bondades que estipula esta ley, de las propuestas políticas, del plan de turismo nacional. Sin entrar en la discusión sobre emergencia sí o emergencia no, me parece fundamental que se implementen medidas para paliar la situación crítica de ese sector. No he escuchado a nadie que no esté a favor de fomentar la actividad mediante apoyos, beneficios económicos, subsidios o la continuidad de las ATP, el sostenimiento de las fuentes de trabajo, medidas de preventa, etcétera. La infraestructura es fundamental. Permite el desarrollo laboral de cada región, así como diversificar la oferta y la estacionalidad del sector turístico. Esto es lo que plantea este proyecto de ley.

En particular, con relación a que se traten aquellos artículos que mencionan a los usuarios y consumidores, escuchaba a un diputado decir que, efectivamente, lo que se busca es incentivar la reprogramación de los viajes y que exista la posibilidad de contar con váucheres para ser canjeados o comercializados.

Estas son las medidas principales que queremos incentivar. Como última medida, está la devolución. Personalmente, yo creo que la mayoría de quienes han sacado un paquete e invirtieron en eso, que buscan a través del turismo pasear, conocer y tener calidad de vida, la opción de la devolución seguramente va a ser la última. Pero lo que queremos es que la opción sea justamente esa, para que el turismo vuelva a andar.

Se necesitan medidas que tengan actualidad y vigencia en el plazo inmediato. Estos son los beneficios fiscales, de los que hablaron diputados y diputadas de mi bloque. No olvidemos que se está discutiendo una moratoria, a la que podrán entrar las mipymes y las grandes empresas del sector turístico, pero también los demás sectores de la actividad económica. Eso se está discutiendo en este momento en esta Cámara de Diputados.

Pero, además de las medidas fiscales actuales, hay que pensar en el día de mañana. Si no se piensa en cómo reactivar el sector, la industria turística, el día de mañana va a ser todo muy difícil. No se puede pensar solamente en términos de emergencia fiscal. Lo que pretende el proyecto de ley que estamos proponiendo es lograr que se empiece a planificar viajes para el año que viene, que haya infraestructura para diversificar, que se sostengan las empresas y que nuevamente empiece a haber un movimiento del turismo.

Aquí, en Salta, por ejemplo, durante las últimas semanas empezó a moverse incipientemente el turismo interno. Lógicamente, hubo muchas restricciones, y muchos cuidados y miedos por parte de los pobladores. Me refiero a localidades como Cachi o Cafayate, que tal vez resultan más conocidas porque viven muchísimo del turismo y, en menor porcentaje, de la producción agrícola. Pero nosotros también, desde Salta, queremos que empiece a funcionar.

No solamente es el Estado nacional el que va a brindar esas herramientas. Muchas provincias han empezado a dictar leyes de promoción fiscal. Salta lo ha hecho. Hace una semana fue aprobada una ley por ambas Cámaras. Tenemos una Legislatura bicameral que sancionó una ley de promoción fiscal, y no tengo dudas de que muchas provincias lo van a hacer.

Antes de continuar, quiero compartir la opinión de que tendríamos que haber recibido a representantes de consumidores y usuarios. Que ya los hayamos recibido en otras reuniones por otros motivos o por motivos más generales no es argumento para no haberlos invitado a opinar en particular sobre este proyecto de ley. Podríamos usar el mismo argumento y decir que los representantes de las agencias de turismo ya han opinado en la Comisión de Turismo, y que por tanto no hace falta que opinen acá. No. La idea es que estemos todos y podamos escuchar a todos los sectores. En este sentido -y lo digo con mucho respeto-, hubiese sido oportuno y pertinente invitarlos.

Finalmente, las medidas que está llevando adelante el Estado nacional, nuestro gobierno, nuestro presidente y nuestra vicepresidenta, tienen que ver con lograr la sostenibilidad de todos los sectores de la economía, empezando por aquellos que están en situación de mayor vulnerabilidad. En Salta tenemos 320.000 beneficiarios y beneficiarias del Ingreso Familiar de Emergencia, un recurso sin el cual se verían en una situación verdaderamente calamitosa. Allí, entonces, el Estado puede estar presente.

En cuanto a la recaudación, como en todas las provincias del NOA y del NEA, entre un 75 y un 80 por ciento depende de recursos nacionales coparticipables y de otra naturaleza. Allí también ha estado el Estado nacional destinando recursos para los gobiernos de las provincias, para la gente de las provincias, sobre todo de aquellas que, como la nuestra, vienen de una situación de asimetría histórica. Me refiero a las regiones del NOA y del NEA.

Este proyecto busca eso. Estamos muy convencidos de sus bondades. Creo que no he escuchado a nadie estar en contra. Sin duda alguna que todo es perfectible. Además, estamos en un momento único. No hay nada comparable en la historia respecto de esta situación y de cómo salir, porque verdaderamente los especialistas no pueden decirnos cuándo va a terminar. Lo que sí podemos hacer es ser propositivos y buscar leyes que beneficien a los distintos sectores.

Claramente, el turismo -insisto- es uno de los sectores más perjudicados. Por eso decimos que los cuatro ejes que propone este dictamen -el de la preventa, el de la inversión en infraestructura, el del auxilio a prestadores y empresas a través de subsidios y de ATP, y el de las reprogramaciones- están pensados para el futuro, mientras que las normas moratorias que buscamos implementar ahora están pensadas para el presente. Ese es el motivo por el cual quería plantear algunas de estas cuestiones.

Por supuesto, agradezco a todas y a todos los que participaron de esta reunión.

SR. PRESIDENTE MESTRE Gracias, diputado.

Tiene la palabra el diputado Juan Martín.

SR. MARTÍN Gracias, señor presidente.

Buenas tardes a todos los colegas que forman parte de la comisión. Gracias por dejarme hacer uso de la palabra. Agradezco a las autoridades presentes y a las asociaciones, que son un testimonio vivo de lo que está atravesando el sector turístico, hotelero y gastronómico.

No quiero ahondar en la situación crítica general que bien describieron ellos mismos, ni en los datos que aportó el diputado Cacace, pero sí quiero detenerme en una situación muy particular de un universo que realmente hoy atraviesa la tormenta perfecta. Natalia y Marcelo lo describieron muy bien en esta comisión, como lo hizo María Lucila Roth en la Comisión de Turismo de esta Cámara de Diputados de la Nación. Ellos, así como más de 5.000 argentinos y argentinas, son titulares de una pyme, una pequeña agencia de turismo.

Testimonios como los de Lucila y Natalia, con la voz quebrada pidiendo auxilio, nos vuelven a interpelar a todos. No saben cómo seguir; cómo les vamos a hablar del futuro y de la potencial reactivación y recuperación económica si no saben cómo van a atravesar el presente.

Parece una falta de consideración a esa angustia que están expresando que no les estemos brindando alternativas concretas para atravesar este presente. Se trata de gente de esfuerzo que quiere levantar las persianas de sus emprendimientos para salir adelante, pero que realmente ya no resisten más. Y no resisten más no solo por la pandemia, sino porque el consecuente aislamiento y sus limitaciones para circular terminaron de conformar esta tormenta perfecta para un sector que en diciembre había recibido un disparo letal con el impuesto PAIS.

En aquel momento, y a partir de la iniciativa del presidente Alberto Fernández, por una medida intempestiva que no les dio margen para acomodarse a la nueva coyuntura, las agencias de turismo prácticamente dejaron de trabajar. Dejaron de hacerlo en plena temporada alta para el sector y sin ninguna medida, anuncio o herramienta que les permitiera atravesar el momento crítico al que fueron arrastradas, por una definición que hoy ya parece una gota de agua en un océano de problemas y dificultades.

Las exposiciones de Natalia Chammas, María Lucila Roth y Marcelo Molas, así como las de todos los hombres y mujeres de este sector tan crítico, son expresiones de impotencia frente a un Estado que les da la espalda, que destrata a los que quieren emprender y sacar el país adelante haciendo lo que quieren y saben hacer, que es trabajar. Pero por una serie de definiciones -que además les son ajenas- no lo pueden hacer desde hace más de seis meses, y en contraposición no reciben casi ninguna herramienta por parte de las autoridades. Por el contrario, todas las acciones de los organismos gubernamentales parecen ir en el sentido opuesto.

Para ser concretos, no cuentan con ninguna precisión respecto del tiempo que durará el aislamiento y las restricciones para circular en el país; no conocen, como ninguno de nosotros, cuál es el plan para salir en forma administrada del confinamiento. Con una medida que carece de fundamentación acabada se impide sin matices la aeronavegación hasta septiembre, aun en los casos en los que no existe circulación viral, como en muchas de las provincias de nuestro país, y sin ninguna precisión respecto de cuándo se va a revisar. Tampoco tienen precisión con respecto al transporte terrestre de media y larga distancia y la posibilidad de operar en el país.

Las pequeñas agencias de turismo fueron las primeras en dejar de trabajar, en el mes de diciembre, y serán las últimas en volver a hacerlo, y ni siquiera saben cuándo. Esa incertidumbre hace inviable su sostenimiento.

Por eso el proyecto de emergencia que obtuvo dictamen de minoría en la Comisión de Turismo intenta dar cuenta, a partir de medidas de apoyo, ya sean laborales, financieras o tributarias, de la realidad de este sector.

Conocemos de primera mano que la emergencia que se impulsa no logra dar cuenta acabada de todos los problemas de estas agencias. Como bien decía Marcelo Molas en su exposición, y lo repetía el presidente de la Comisión de Turismo, diputado Alfredo Cornejo, se trata en su gran mayoría de agencias que son empresas familiares donde los problemas estructurales que afrontan van desde el pago de servicios y alquileres hasta su subsistencia familiar. Somos conscientes de esto.

Por eso el proyecto de emergencia propuesto lo consideramos como un primer paso que brindaría aportes concretos que aun de forma parcial les permitiría contar con herramientas concretas para subsistir y atravesar a duras penas esta tempestad, esta tormenta perfecta.

Bien decían muchos de los que hicieron uso de la palabra que si las pequeñas empresas quiebran nos enfrentamos al peor de los universos; para esas familias, claro está, porque van a enfrentarse a la desesperación y a la angustia de perder su fuente de ingresos, pero también para los consumidores, que no van a tener dónde reclamar reprogramaciones y mucho menos devoluciones.

Es por eso que el dictamen de minoría que impulsamos tiene como principio general la reprogramación de los paquetes turísticos apelando al buen entendimiento con los usuarios habida cuenta de esta situación excepcional. En caso de que no fuere posible se prevé un desagregado bien particularizado donde tratamos de contemplar cada situación para que la responsabilidad no caiga en el eslabón más frágil de la cadena, que son las pequeñas agencias de turismo.

Señor presidente, como bien decía el diputado Cornejo, esto no se trata de un capricho. Si insistimos con la declaración de la emergencia no lo hacemos en vano. El sector necesita un Estado que a lo largo de su historia ha utilizado las emergencias cayendo en muchos casos en la banalidad y en la sobreactuación, para que en esta situación en particular se conecte con mucha empatía a una realidad cotidiana que realmente están expresando nuestras agencias de turismo, para dar un mensaje claro. Ese mensaje claro tiene que ser "acá estoy para acompañarte".

Entiendo que nuestro mandato en este recinto es darles justamente ese mensaje: "Acá estamos, Lucila", "Acá estamos, Marcelo", "Acá estamos, Natalia", "No están solos". Sabemos que de ello dependen miles de fuentes de trabajo genuino; son hombres y mujeres de esfuerzo que no quieren sumarse a las filas de los compatriotas que requieren de la ayuda estatal para salir adelante.

Por eso, señor presidente -y en esto insistimos-, entiendo que nuestro desafío hoy es que esta comisión no se quede en meras declaraciones de voluntad. De manera urgente tenemos que encontrar una alternativa, una herramienta, para que este sector que viene atravesando una situación muy compleja pueda pasar esta tempestad, llegar a buen puerto y así emprender nuevos viajes.

Si la voluntad expresada por todos los diputados preopinantes se encuentra presente, tenemos la responsabilidad de hacerlo realidad, y no solamente por las empresas, por estas pequeñas agencias de turismo; lo tenemos que hacer también por sus familias, por los consumidores que, si no, no van a encontrar ninguna respuesta, y lo tenemos que hacer también por el futuro de nuestro país. Estamos a tiempo, como bien decía el diputado Cornejo, de dar una herramienta concreta, un aporte y una solución normativa que dé cuenta de sus realidades.

Reitero: estamos a tiempo, señor presidente.

SR. PRESIDENTE MESTRE Tiene la palabra la señora diputada Márquez.

SRA. MÁRQUEZ Señor presidente: saludo a los diputados y a los representantes de las asociaciones que han participado en la reunión.

Me gustaría decir que el proyecto en análisis en esta comisión se manifiesta respecto de la relación de consumo de conformidad a la normativa vigente aplicable. También tiene en consideración la particular situación de la emergencia que todos los diputados preopinantes han mencionado.

Esta emergencia ha provocado una profunda crisis económica tanto para los prestadores como para los particulares contratantes y ha generado esta incertidumbre de derechos y responsabilidades. Además, por su naturaleza imprevisible presenta todos estos interrogantes y la temática que hoy se ha mencionado, que no voy a reiterar para no abundar en ese sentido.

En particular presenté un proyecto de resolución que contempla algunos de estos puntos y que están contenidos en la iniciativa que hoy estamos analizando.

Como dije recién, en esta comisión, acorde a su temática en particular, se analiza los temas enumerados por las asociaciones de turismo que estuvieron presentes y lo que han dicho otros diputados del oficialismo, quienes han mencionado que esta propuesta en análisis es perfectible mediante otros proyectos como, por ejemplo, el de moratoria. Esto quiere decir que su tratamiento no se acota al día de hoy y que, por lo tanto, nada obsta a que se recepten, en este o en otros proyectos, soluciones posibles atendiendo a criterios de razonabilidad, teniendo en cuenta que este plan también promociona el sector turístico y, como dijo el diputado Cornejo, ese sector no lo ha rechazado.

Por lo tanto, creemos que es posible continuar el diálogo y el tratamiento en esta situación particular de crisis ya que con este proyecto se está dando respuestas a esa incertidumbre de la que hablaba recientemente.

Por este motivo, vamos a apoyar el dictamen de mayoría.

SR. PRESIDENTE MESTRE Tiene la palabra el señor diputado Rauschenberger.

SR. RAUSCHENBERGER Buenas tardes, señor presidente, señoras y señores diputados, participantes e invitados que están formando parte de este debate.

Quiero agradecer a todos la oportunidad de tratar este proyecto, un tema muy importante para la economía de nuestro país.

Mis compañeros de bloque han dicho casi todo, pero quisiera hacer algunas apreciaciones puntuales porque aquí se mencionó que, en el momento de entrar en la pandemia, la Argentina se encontraba sin crédito y sin ahorro. Creo que la Argentina, al 10 de diciembre de 2019, cuando asumió Alberto Fernández, ya estaba sin ahorro, sin crédito y con un porcentaje de deuda del 90 por ciento sobre el producto bruto. Es el país que recibió nuestro presidente y, por supuesto, a partir de la pandemia esto se profundizó y se agravó.

Hoy nos encontramos en una situación de caída de la actividad económica y de la recaudación -como aquí se mencionó- y estamos tratando este proyecto y proyectos en conjunto sobre una iniciativa para reactivar y poder recuperar un sector tan importante como nuestro turismo.

Quiero rescatar las palabras del diputado Fernández Patri, que creo que resumen un poco la posición de nuestro bloque. El compañero resaltó la cuestión de la responsabilidad porque por ahí se habló también de haber sido derrochadores seriales, y nosotros lo que queremos ser es responsables. Me pregunto cuál es el sentido y el calificativo que tenemos que usar en el caso de aquellos que acompañaron y formaron parte de un gobierno que tomó 86.000 millones de dólares de deuda para fugarla o para pagar deuda.

Nosotros queremos ser responsables y eso significa administrar. La responsabilidad en la administración hay que declamarla y ejercerla. Esa es la responsabilidad a la cual se estaba refiriendo el compañero y que nosotros queremos tener como bloque, en el que entendemos todas las necesidades que tiene el sector y queremos aportar soluciones para dar respuesta a esas necesidades.

Sin embargo, estas medidas que se están planteando en el dictamen de minoría tienen un costo fiscal. No veo que el proyecto establezca cuáles son los recursos que vayan a cubrir ese costo fiscal y, por lo menos en mi provincia, La Pampa, toda aquella ley que no tenga especificado el financiamiento es inconstitucional y se tiene por no válida.

Por eso creo y apelo al diálogo en el sentido de buscar las herramientas para poder dar la mejor respuesta al sector. Una de las herramientas es el plan de apoyo al turismo que el gobierno propone y que piensa en la pospandemia, cómo salimos de esta crisis. Como dijo el diputado Fernández Patri, también trabajar en las ATP y en aquellas medidas que el sector pide y que podamos llegar a instrumentar. Todavía falta un paso, que es la Comisión de Presupuesto y Hacienda.

Con respecto al tema fiscal, se está discutiendo en la Comisión de Presupuesto y Hacienda el proyecto de moratoria amplia -como ya lo dijo también el compañero diputado Lucas Godoy- que contempla a todos los sectores y actores de la economía; incluso es justamente una moratoria ampliada para todos los contribuyentes.

Por eso nuestra posición es ver de qué manera esa moratoria se aprueba -porque incluso hoy no se emitió un dictamen, sino que hubo un gesto de apertura del presidente de la comisión en el sentido de seguir debatiendo y que para el martes que viene podamos fijar la posición en un dictamen- y si esa moratoria general contempla o no los reclamos que el sector está planteando. Luego sí analizar si existe otra alternativa, como lo planteaba el diputado Fernández Patri, en el sentido de lo que podamos aportar para el sector del turismo, porque -como lo dijimos en la comisión- nosotros queremos salvar empresas y también personas.

Por eso -creo que aquí también se mencionó- está muy bueno que estén presentes las asociaciones que representan al sector desde el punto de vista de los proveedores, pero la competencia de esta comisión específicamente es la defensa del consumidor y del usuario. Nos hubiera gustado que, más allá de que hubo reuniones anteriores -como mencionó el presidente- con asociaciones de consumidores, para este tema en particular hubiéramos escuchado hoy la voz de los consumidores y de los usuarios, que son a quienes nosotros también tenemos que representar.

Hechas estas consideraciones y teniendo en cuenta la vocación de diálogo y que tenemos una instancia más en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, le agradezco, señor presidente, por haberme permitido hacer uso de la palabra.

SR. PRESIDENTE MESTRE Tiene la palabra la señora diputada Gabriela Lena.

SRA. LENA Muchas gracias a todas las asociaciones que están presentes por participar. Buenas tardes a todos los diputados y diputadas.

La verdad es que, respecto de este tema, si esta situación algo nos ha dejado en claro es haber podido visibilizar la situación del turismo y la importancia que tiene para nuestro país. No solo quiero hablar del sector hotelero, gastronómico, de bares y restaurantes y demás, sino todo lo que se mueve alrededor del turismo, desde los comercios hasta los artesanos y artistas, que todos en este contexto se han quedado sin trabajar y en una etapa difícil.

Como todos los temas se relacionan -y por eso no me parece mal- disiento con los amigos que están planteando que en esta comisión tendríamos que haber recibido únicamente a los consumidores. Todos los temas en la Cámara y todas las comisiones se interrelacionan. Quienes integramos la Comisión de Comercio hemos recibido a los representantes de los comercios de CAME, quienes plantearon también la importancia de la baja en los ingresos del turismo y de la repercusión que tenía en todo el sector comercial de nuestro país. Así que no me parece que tengamos que tratar este tema en esta comisión solamente con los usuarios y únicamente considerar la defensa del consumidor.

Cuando tuvimos esa reunión en la Comisión de Comercio y hablaron de las ATP y de los créditos a tasa cero, no solamente el sector comercial relacionado con el sector turístico, sino todos los sectores turísticos en general con los que hemos hablado de la provincia de Entre Ríos -a la que represento- dejaron en claro y manifestaron lo dificultoso que fue tramitar las ATP y acceder a los créditos a tasa cero. No es que todo fue tan fácil y que las ATP y los créditos a tasa cero vinieron a resolver el problema de todos. Lamentablemente muchos quedaron afuera, y muchos de ellos justamente tienen que ver con el sector turístico.

Hoy nosotros vemos las ciudades que viven del turismo y la verdad es que representan la tristeza y los sueños de no poder seguir con una actividad y con un trabajo digno. Nadie dice que el proyecto de ley que propone el oficialismo sea malo. Lo que decimos y lo que dicen también quienes están en el sector es que la solución la necesitamos ya, ahora. No podemos esperar a ver qué es lo que queda para después aplicar el plan nacional de fomento al turismo y demás.

Como dijo el diputado Alejandro Cacace, con mucha facilidad en diciembre hemos declarado tantas emergencias y no veo por qué no podemos avanzar sobre esta emergencia turística.

Que no me vengan a decir que no tenemos respuestas fiscales o que proponemos un proyecto de ley que no tiene respuestas fiscales, la verdad es que la respuesta fiscal son las empresas que se van a cerrar si nosotros no las ayudamos ahora. Después, la empresa que cerró ni siquiera tiene la posibilidad de pagar ningún impuesto porque no existe más. Entonces, hay cosas que no podemos dejar de ver.

No repetiré lo que dijeron un montón de diputados de mi sector con quienes comparto al ciento por ciento todo lo que expresaron y, sobre todo, lo que dijo el diputado Cornejo, presidente de la Comisión de Turismo. Lo que sí manifiesto es que nosotros debemos avanzar sobre la emergencia turística en serio.



El dictamen de la Comisión de Turismo -emitido en minoría- es el que está reclamando el mismo sector que nos está pidiendo a cada uno de los legisladores de los distintos partidos que no lo dejemos solo, que no lo abandonemos y que caminemos a su lado. Entonces, no podemos abandonarlo. Debemos seguir apoyándolo.

Una vez sancionada la ley de emergencia, si tenemos que avanzar en el proyecto de ley de promoción del turismo, capacitación y demás, lo haremos porque se trata de un sector muy importante no solo para la economía nacional, sino sobre todo para la regional, que es la que uno vive todos los días porque habita el mismo ámbito.

Me parece que no podemos dar muchas más vueltas: el proyecto de ley de emergencia tiene que sancionarse ya.

SR. PRESIDENTE MESTRE Tiene la palabra el señor diputado Fernández Langan.

Sr. Fernández Langan.- Señor presidente: en primer lugar, agradezco la participación de las asociaciones porque es muy importante que presencien este debate.

Creo que a ninguno de los aquí reunidos le escapa que el sector turístico del país se encuentra atravesando una situación crítica y única. El cierre de las fronteras, sumado a la imposibilidad de circulación interprovincial, generó un doble perjuicio: por un lado, a los usuarios y consumidores, a los clientes con pasajes y paquetes turísticos que se vieron imposibilitados de usarlos ; y, por el otro, a las empresas que al no haber podido desarrollar su actividad, deberán restituir el importe de los pasajes, hoteles y paquetes turísticos adquiridos a los usuarios y consumidores.

Estamos de acuerdo con la necesidad de tomar medidas a favor del sector turístico para que pueda transitar la situación actual. Sin embargo, este accionar debe ir más allá de una manifestación de buenas intenciones; debe contemplar un conjunto de herramientas eficientes y concretas tendientes a lograr la pronta recuperación del sector.

Coincidimos en que el plan de fomento propuesto por el oficialismo es un comienzo. Sin embargo, debido al tenor de la crisis imperante, creemos no que no es suficiente. El sector requiere la aplicación de las medidas concretas que hoy debatimos y que están enumeradas en nuestro dictamen, que por el momento es de minoría. Aclaro que desde el inicio del tratamiento de esta temática venimos trabajado mucho y recogiendo las necesidades del sector.

Señor presidente: hemos escuchado y debatido mucho este tema, la posición de nuestro interbloque es muy clara y consideramos que es el momento de tomar una determinación. Así como desde el comienzo de la pandemia la emergencia fue declarada en distintas materias, también creemos vital declarar la emergencia turística. Al respecto, hay dos dictámenes que muestran la situación de manera clara y determinante, y me gustaría que los bloques que muchas veces apoyan al oficialismo en distintos contextos -varios muy vinculados a los consumidores y a los usuarios-, tanto en el recinto como en las comisiones, piensen dos veces y acompañen a uno de los sectores que más ayuda necesita.

SR. PRESIDENTE MESTRE Estamos llegando al final de la reunión. Si no hay más diputados de la comisión que quieran hablar, tiene la palabra el señor diputado Menna, invitado como autor del proyecto.

SR. MENNA Señor presidente: agradezco mucho la posibilidad de hacer uso de la palabra.

A partir de lo expresado por los representantes de los distintos sectores, creo que está claro, a raíz de lo que cada uno palpa en las distintas provincias y lugares donde vive, que no podemos estar discutiendo si hay una situación de emergencia o no. Más allá de lo que en definitiva se resuelva o de lo que la ley alumbre, hay una situación de emergencia.

Más temprano, FEHGRA advirtió que el 70 por ciento de los establecimientos hoteleros y gastronómicos corre el riesgo de cerrar. Eso mismo lo escuchamos en los lugares donde vivimos.

A raíz de la advertencia, y más específicamente de la comunicación desesperada de muchos vecinos propietarios de hoteles y de cabañas en la provincia del Chubut, a principios de abril presentamos uno de los proyectos de ley que dan vida a los dictámenes en consideración.

En ese entonces, aunque todavía no se avizoraba una cuarentena tan extensa -simplemente parecía que iba a ser de quince días iniciales y como máximo de quince días más-, se notaba la desesperación de quienes tenían que afrontar el pago de costos fijos, salarios y demás, sin facturar un solo peso.

La misma situación con característica federal y distintos matices se reproduce a lo largo y ancho del país. Sin embargo, a diferencia de otras actividades, acá no existe la centralización en un determinado lugar. Aunque hay provincias con mayor o menor importancia turística, el problema está en todo el país y afecta a grandes, a medianos, a chicos, a empresas familiares, a autónomos, a cuentapropistas, a guías de turismo, a guías de pesca y a transportistas. Este es un problemón que realmente afecta la supervivencia laboral y empresarial de un sector que emplea más de 650.000 personas.

Asimismo, como tantas veces se dijo, el turismo es el cuarto complejo exportador de la Argentina. Sin embargo, está en juego el interés del capital social que fue formando a la Argentina con el correr del tiempo. Ese capital nos permitió crecer en la receptividad del turismo extranjero con independencia de los gobiernos. Entonces, si lo perdemos, si no logramos que sobreviva a esta situación de crisis, el país va achicarse en ese aspecto.

Según mi opinión, la emergencia está. No se trata de una cuestión partidocrática ni de una disputa entre blanco y negro, sino de que todos buscamos la mejor solución. No se trata de una ley de promoción, sino de salvataje a todos los establecimientos y a las personas humanas y jurídicas incluidas en la ley de turismo.

Creo que la declaración de la emergencia no es un capricho sino, como decía el diputado Cornejo, un fundamento constitucional. Por ello, necesitamos las herramientas idóneas contenidas en el dictamen de minoría para mitigar la situación.

No estamos ante dos proyectos que se contradicen, sino que se complementan. El dictamen de mayoría cuenta con herramientas e instrumentos interesantes que apuntan, sobre todo, a incentivar el consumo, pero está orientado a la pospandemia.

¿Qué sentido tendría incentivar el consumo en la circunstancia actual si hay normas restrictivas de circulación, no hay transporte aéreo ni terrestre y muchas veces tampoco existe la posibilidad de transponer un límite interprovincial? Esa no es la solución para el momento actual. El sector está reclamando, con sus diferentes matices y variedades, una normativa de emergencia.

Es cierto que la cuestión declarativa no soluciona nada por sí, pero el dictamen de mayoría tampoco establece herramientas idóneas. Creo que este tema fue suficientemente desarrollado en la Comisión de Turismo y todos sabemos de qué estamos hablando.

La emergencia considera la aplicación de diferentes instrumentos de orden tributario, exenciones y diferimientos, desde la cuarentena hasta dentro de un año. La razón es que hay un consenso unánime de que a este sector la crisis lo golpeará más allá de las medidas restrictivas de circulación. Seguramente el turismo tardará entre uno y dos años en volver a los niveles prepandemia.

Vinculado con las medidas tributarias y el diferimiento fiscal, hay un caso muy ejemplificador y es la declaración jurada del impuesto a las ganancias de 2019 que dará pie a la determinación de anticipos para 2020. Según mi opinión, hay que eximir de dicho pago al turismo. ¿Cuál sería la justicia y la razonabilidad de que ese sector tuviera que tributar anticipos de ganancias para 2020? No es necesario ser ningún genio en economía para darse cuenta de que no habrá ganancias, sino todo lo contrario: quebrantos.

Entonces, qué justicia puede haber para el sector cuando, a pesar de que habrá una mitigación de los problemas, deberá pagará anticipadamente los tributos por ganancias que no existirán.

También se habla de la importancia o de la relevancia de los costos fijos y se reclama como instrumento un anclaje de los ATP o algo similar en la iniciativa. Esto tiene como fin dar previsibilidad y seguridad jurídica al sector, porque muchas veces tener esa certeza será la diferencia entre disponer el cierre o la continuidad de un establecimiento. Lo que se juega no es un tema menor.

Por eso, realmente acá se hablaba de la apelación o de la generación de consensos, pero debemos hacer un chequeo punto por punto de los dictámenes en tratamiento. El dictamen que auspiciamos, el que quedó en minoría en la Comisión de Turismo, se basa en proyectos de diputados del oficialismo y de la oposición y recoge, por ejemplo, iniciativas del diputado Fernández Patri referidas a las exenciones de anticipos y de retenciones.

Justamente el espíritu que nos ha movido es resumir en ese proyecto de ley todos los aportes que consideramos instrumentos para superar o morigerar los efectos de la crisis aportados por el oficialismo y, fundamentalmente, por los denominados autoconvocados, un sector también muy importante que se ha hecho sentir en todo el país. Sentimos que hemos generado un producto legislativo que atiende a esta situación. Invitamos al oficialismo a reflexionar sobre esto, porque repito que no está en juego una cuestión de partidos.

El gobierno de la provincia de Chubut -no es de nuestro signo político- acaba de dictar un decreto declarando la emergencia en el sector turístico. Tal vez ese decreto no cuenta con las herramientas ni los instrumentos concretos, pero acepta que hay una situación de emergencia. Hoy escuchaba al intendente de Puerto Madryn -tampoco es de nuestro espacio político- que luego de hablar con los operadores turísticos de esa ciudad tan importante en materia turística apoyaba la idea de declarar la emergencia turística.

Por eso nos sorprendió gratamente que la semana pasada escuchábamos y leíamos pronunciamientos de algunas cámaras en el sentido de que habían llegado a un acuerdo con el oficialismo a fin de incluir en el proyecto de ley el otorgamiento de medidas tributarias y de ATP.

Por eso veníamos a esta reunión con la expectativa -más allá de si reglamentariamente se puede modificar el dictamen- de trabajar con consenso sobre un documento concreto, donde iba a estar esa apertura y esa disposición que manifestaron las distintas cámaras y los sectores la semana pasada que habían recibido como anuncio del gobierno.

Lamentablemente nos encontramos con que no hay nada de eso; hay una persistencia en sostener el dictamen de mayoría de la Comisión del Turismo que claramente deja insatisfecho a todo el mundo. Todos los sectores, todas las partes de este sector han dicho que la iniciativa no es suficiente ni atinente para morigerar la crisis.

Ratificando lo que decía el diputado Cornejo, nos gustaría tener una precisión sobre ese particular. La verdad es que acá se han expuesto excusas. Invocar los derechos del consumidor sinceramente me parece que es una excusa. Los diputados Martín y Fernández Patri explicaron muy bien la resolución que se arbitra para los conflictos de reprogramación o devolución, que prácticamente es igual en ambos proyectos de ley. Entonces, cómo puede ser que algún diputado diga que tiene un reparo para apoyar este dictamen de minoría fundado en el artículo 42 de la Constitución nacional cuando los dos proyectos, más allá de los detalles, son prácticamente iguales. Ninguna de las dos iniciativas deja sin amparo a ningún consumidor, ni le niega el derecho a la devolución; lo que hace -como bien explicaron quienes me precedieron en el uso de la palabra- es reorientar la cuestión para lograr una solución acordada entre las partes, la reprogramación y la justa composición de los intereses de ambas partes, porque ninguno es el causante de esta situación. Nadie ha incumplido por su propia voluntad sino que hay una situación de fuerza mayor porque existe una decisión estatal que impide cumplir con los contratos.

También han dicho que debemos esperar lo que resuelva la Comisión del Presupuesto y Hacienda con respecto al proyecto de ley de moratoria. Creo que se pone a este proyecto de moratoria como una excusa que no obsta avanzar con lo que nosotros sostenemos en el dictamen de minoría. La verdad, la moratoria no tiene nada que ver con esto, porque se refiere a disculpar, perdonar, permitir la financiación de una deuda tributaria ya devengada. Acá estamos hablando de las obligaciones tributarias que se van a devengar de acá para adelante, durante el año y medio o dos años, lo que dure esta situación. Por más que se apruebe el proyecto de ley de moratoria tal como lo ha enviado el Poder Ejecutivo o de cualquier otra manera no tiene nada que ver con este tema, porque se trata del pago de impuestos atrasados. Es más, incluso podría generar una situación injusta, porque ese prestador turístico que no tiene ninguna deuda, estará en una situación de desventaja con el que la tiene. Por lo tanto, no podemos utilizar argumentos que no tienen nada que ver.

También se habla de responsabilidad fiscal. En tal caso, también podríamos preguntarnos: ¿la resignación fiscal que hará el Estado con la moratoria con qué se va a financiar? Estos argumentos no se han puesto sobre la mesa. Evidentemente, esta situación deja traslucir que están esperando un guiño o una aprobación de otra instancia ajena al Congreso para avanzar y que, en caso de que esto no ocurra -que probablemente sea del Poder Ejecutivo o del Ministerio de Turismo-, no se resolverá esta cuestión.

Si estamos discutiendo y tratando este tema acá, es justamente porque hasta el día de la fecha el Poder Ejecutivo y el Ministerio de Turismo no han presentado ningún plan ni proyecto a fin de superar el trance. Los proyectos se iniciaron, aunque no de manera exclusiva, en la Cámara de Diputados de la Nación.

Por lo tanto, debemos tener la decisión, la determinación y yo diría la autonomía para resolver esta cuestión acá y no dar más vueltas, porque las cartas están sobre la mesa, no hay excusas, y lo que se ha propuesto, instrumentado y previsto como herramientas en lo que al final fue el dictamen de minoría, surge de los planteos concretos que hemos tenido en más de treinta reuniones que mantuvimos con los representantes de todos los sectores. Si queremos que esta reunión sea conducente, debemos sentarnos y analizar punto por punto a fin de establecer hasta dónde estamos dispuestos a avanzar con alguna de esas herramientas.

El dictamen de mayoría, más allá de la cuestión retórica de si se declara o no la emergencia, no incorpora absolutamente ninguna herramienta para mitigar la situación porque no cuenta con ninguna herramienta tributaria, ni con ninguna herramienta en el plano laboral, ni con ninguna herramienta que permita decir cómo va a transitar y superar la situación el sector durante todo este tiempo.

SR. PRESIDENTE MESTRE A continuación hará uso de la palabra la última oradora que ha sido invitada como autora de uno de los proyectos.

Tiene la palabra la señora diputada Matzen.

SRA. MATZEN Señor presidente: en primer lugar, quiero dejar sentada una cuestión que se dijo al pasar sobre los intermediarios. Si bien los estamos protegiendo a través del proyecto, ellos también son consumidores.

Cuando trabajamos el proyecto y lo sociabilizamos con los diferentes actores del turismo, pensamos en redactar una iniciativa que diera respuestas reales a las necesidades que nos manifestaban que tenían.

Los intermediarios también se veían como consumidores y con la obligación de cumplirle al cliente. Ninguno de los prestadores del sector con los que hemos hablado quiere incumplirle al cliente. Por lo tanto, si estamos pidiendo medidas que signifiquen un salvataje, que permitan la continuidad de muchos actores que hoy ven en duda su futuro, justamente es por esa imperiosa necesidad de cubrir a otra de las víctimas, el consumidor.

Muchas veces se ha querido estigmatizar este proyecto de ley de emergencia turística diciendo que era un amparo para el sector empresarial. De ninguna manera lo hemos visto desde ese punto de vista; siempre hemos pensado en el casi millón de puestos de trabajo que genera el turismo, tanto directos como indirectos. Desde ese lugar, llegamos tarde, dado que ya se han perdido casi 50 mil empleos entre el sector gastronómico y el hotelero.

Llegamos tarde al esperar -como decía el diputado Fernández Patri- que se den el conjunto de variables económicas que permitan analizar si es necesaria o no la emergencia.

Entonces, quiero aprovechar mi intervención, en primer lugar, para desmitificar los dichos que manifiestan que se defiende al sector empresarial y que esta es una cuestión de sectores o partidos.

Estamos hablando de un sector que refiere a una actividad fuertemente desconcentrada y que integran muchas PYMES, más allá de las grandes empresas que a veces se mencionan, como Despegar o alguna otra, que también deben ser contempladas. Estamos pensando en la gran mayoría que, en muchos casos, no son grandes empresas sino pequeñas pymes.

El sector del turismo ya recibió ataques desde el Estado cuando se impuso el impuesto País. Soy de Río Negro, donde el turismo es la segunda actividad más importante. Cuando se sancionó la ley de solidaridad en diciembre, en muy poco tiempo -ojalá este Congreso se tomara el mismo tiempo para tratar esta iniciativa tan importante para salvar el sector del turismo-, prácticamente en una semana, tuvimos una ley por la que se aprobaban muchísimas emergencias y se imponía un nuevo impuesto. Realmente ese fue el primer golpe al sector del turismo.

Se debe desmitificar la idea de a quiénes se defiende. Estamos defendiendo a una parte muy importante de la economía.

Hoy, cuando escuchaba a los distintos representantes de las instituciones, a veces los sentía incómodos entre uno y otro proyecto. Esta semana se juntaron un montón de firmas de distintas entidades para apoyar el proyecto del oficialismo. Les quiero decir que cuentan con mi firma, también lo apoyo porque es un proyecto que seguramente se va a necesitar en la pospandemia para reactivar el sector, pero no es el proyecto que necesita el sector en este momento. Hoy se requieren medidas extraordinarias; por eso pedimos la ley de emergencia.

La existencia de una herramienta que permita tomar medidas excepcionales y extraordinarias que podrían salvar al sector es una necesidad jurídica, legal, constitucional. El pedido de emergencia no es una cuestión semántica, como escuché decir muchas veces también en estos días.

Si no ayudamos a sostener a los hoteles, si no ayudamos a sostener a los guías de turismo, si no ayudamos a sostener al sector gastronómico, ¿quién le va a responder a los consumidores?

Repito: la pandemia nos trajo una situación en la que prácticamente todos somos víctimas; entonces, creo que la solución no pasa por ponerse de un lado o el otro, decir que llamamos solamente a los proveedores o seguir estigmatizando. Debemos sentarnos a acordar un único proyecto que realmente disponga las medidas que necesita el sector, sin hipocresías. Como dijo el diputado Cornejo -adhiero en todo a su intervención-, necesitamos sentarnos a hablar sin hipocresías, sin mentir

El diputado Ramón dijo que se necesitan medidas que favorezcan a los consumidores, y eso es lo que estamos buscando. Queremos favorecer a los consumidores; queremos favorecer a todo el sector.

Entonces, señor presidente, me parece que podríamos pedirle al oficialismo que tenga la responsabilidad de convocar a un plenario de comisiones que discuta un proyecto único para llegar al recinto con las medidas que necesita el sector.

Digo que debemos hablar sin hipocresías porque en estos días he visto cómo, desde el propio oficialismo, a través de sus senadores, se han presentado proyectos de emergencia en el Senado. Esto lo siento como una acción dilatoria, porque no creo que esté en espejo con darle solución o respuestas al sector.

Entonces, para sacar este velo que puede estar ensombreciendo el debate, le pido al oficialismo que nos sentemos -me ofrezco para ello- a trabajar en un proyecto común que realmente dé respuestas al sector.

Pido que no se mienta porque, mientras tanto, se siguen cayendo fuentes laborales y los sindicatos que quieren traer no van a tener más afiliados, ya que los trabajadores también están en juego.

Para finalizar, quiero volver a pedir que nos sentemos a hablar de un proyecto donde se complemente la Ley de Emergencia Económica con el Plan Nacional de Auxilio, Capacitación, Infraestructura y Promoción del Turismo Nacional que propone el oficialismo. Necesitamos las dos iniciativas, no una sola. Una mirada sesgada provocará que desaparezcan muchas más pymes y que se caiga mucho más el empleo.

SR. PRESIDENTE MESTRE Señoras diputadas y señores diputados: creo que han quedado muy claras las distintas posiciones. Podríamos seguir hablando y argumentando por qué necesitamos la declaración de emergencia del sector, pero ya llevamos reunidos más de tres horas y cuarto.

Hemos escuchado a los autores del proyecto, a los diputados, y ha quedado muy en claro que necesitamos estas herramientas para el sector. Por supuesto, esto también implica cuidar el trabajo de los argentinos, sobre todo los derechos de los usuarios y los consumidores de la República Argentina.

Le cedo la palabra el subdirector de comisiones, Gonzalo Ottone, quien requerirá a cada integrante de la comisión que exprese el sentido de su voto.

SRA. POLLEDO Perdón, señor presidente. Le pido, por favor, si puedo votar en primer lugar, dado que tengo una reunión en la que debo estar presente. Le agradezco mucho.

SR. PRESIDENTE MESTRE Sí, señora diputada.

SRA. SCHWINDT La diputada Gaillard también pide votar primero.

SR. NEGRI Estamos todos igual.

SRA. GAILLARD Tengo que llevar a mi hijo al vacunatorio, chicos, que cierra a las 7 de la tarde.

Manifestaciones. Varios señores diputados hablan a la vez, sin identificarse.
SR. PRESIDENTE MESTRE Les pido que nos ordenemos y que me pidan la palabra.

Doctor Ottone: le pido que proceda con la votación. Si es posible, primero manifestarán su voto las diputadas Polledo y Gaillard.

SR. OTTONE De acuerdo, seor presidente.

Solicito a los señores diputados que expresen de viva voz si suscriben el dictamen de los diputados Menna y Cornejo o el del diputado Fernández Patri.

Manifiestan su acompañamiento al dictamen los señores diputados Menna y Cornejo los diputados Polledo, Mestre, Fernández Langan, Torello, Aicega, Baldassi, Cacace, Cáceres (A.), Cantard, Cipolini, Lena, Negri y Torres.
Manifiestan su acompañamiento al dictamen del diputado Fernández Patri los diputados Gaillard, Schwindt, Godoy, Márquez, Allende, Bermejo, Britez, Cisneros, Daldovo, Fernández (H.), Hagman, Herrera, Martínez (D.), Obeid, Ramón, Rauschenberger y Russo.
Al requerirse el voto de la señora diputada Martínez Villada:
SR. PRESIDENTE MESTRE Me avisa la diputada Martínez Villada que ha tenido un inconveniente con la conexión, que está intentando conectarse nuevamente porque se le cayó la señal.

SR. OTTONE No hay problema; podría firmar digitalmente el proyecto después. Si se restablece la conexión lo hacemos a viva voz.

A viva voz, sobre 31 miembros presentes que hubo en la reunión, se expresaron 30 señores diputados: 13 lo hicieron acompañando el dictamen de los diputados Menna y Cornejo y 17 lo hicieron acompañando el dictamen del diputado Fernández Patri. Faltaría expresarse la diputada Martínez Villada, que lo puede realizar a través de la firma digital.

SR. CANTARD Señor presidente: ¿a partir de qué momento va a estar habilitada la firma digital?

SR. OTTONE Tengo entendido que la secretaria de la comisión ya lo había subido. Ahora me fijo como supervisor y veo si está habilitado. ¿Qué le parece, señor presidente, si por las dudas lo dejamos hasta mañana al mediodía?

SR. PRESIDENTE MESTRE Me parece correcto. Mañana a las 12 horas vence el plazo para la firma.

Queda levantada la reunión.

Es la hora 18 y 26.